ECONOMÍA

YPFB descubre un rezago de casi 6 millones de litros de combustible y reformula su sistema de asignación

La estatal YPFB revela una acumulación de combustible no disponible en sus plantas y toma medidas para mejorar la asignación y control de distribución.

Por Verónica Limachi · 9 de septiembre de 2026

La estatal YPFB ha identificado un rezago de casi 6 millones de litros de combustible, además de 630 accesos remotos y 60 accesos locales en su sistema de distribución, como resultado de una investigación sobre vulnerabilidades en sus operaciones comerciales.

En una conferencia, el presidente de YPFB, Sebastián Daroca, destacó que los hallazgos incluyen la existencia de sistemas no integrados, procedimientos de asignación manual y la falta de herramientas efectivas para rastrear el combustible desde su asignación hasta su entrega final.

Daroca mencionó que los accesos identificados están siendo auditados para clarificar las actividades realizadas y los usuarios a los que pertenecían. Como medida inicial, YPFB cerró los accesos innecesarios y ahora solo tiene habilitados los que son esenciales para la operación diaria.

Uno de los problemas más serios detectados fue la práctica de asignar combustible que no estaba físicamente disponible, lo que alteraba la disponibilidad real y generaba un rezago significativo. Para solucionar esto, se resolvió que las asignaciones y facturaciones se realicen únicamente sobre el combustible que esté en stock.

Asimismo, se comprobó que las asignaciones se basaban en decisiones manuales sin un criterio objetivo claro. YPFB ha decidido implementar criterios basados en datos concretos para la asignación de combustible, buscando así mayor equidad y transparencia en el proceso.

Para mejorar la supervisión de todas las operaciones, se ha creado el Centro de Monitoreo y Control, el cual permitirá integrar información sobre el transporte y entrega de combustible, facilitando la detección de anomalías en tiempo real y garantizando una mayor trazabilidad en las asignaciones.

Según Daroca, el siguiente paso es integrar el Centro de Monitoreo con la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) para optimizar aún más la asignación de volúmenes de combustible. Además, se planea desplegar grupos de técnicos para verificar las asignaciones en campo, comenzando en Montero.

“Hemos cambiado de un sistema en el cual estábamos ciegos y no podíamos ver, y no teníamos datos para generar un correcto análisis y una correcta interpretación, a un sistema ya integrado…”