SOCIEDAD

Wenddy, la joven llantera que desafía estereotipos

A sus 26 años, Wenddy Laura Ramos ha logrado destacarse en el mundo de la llantería en El Alto, donde combina su pasión por el oficio con la crianza de su hija y el sueño de ser abogada.

Por Marisol Callisaya · 4 de septiembre de 2026

Desde muy joven, Wenddy Laura Ramos se adentró en el mundo de la llantería, aprendiendo a manejar herramientas que para muchos son pesadas. A los 12 años, comenzó a colaborar en el taller de su padre, siendo la décima de diez hermanos en una familia unida y trabajadora.

Con el tiempo, Wenddy se convirtió en una experta en la reparación y mantenimiento de neumáticos. A pesar de los obstáculos que enfrentó, como la desconfianza de algunos clientes que no la veían capaz de realizar trabajos típicamente masculinos, nunca se dejó desanimar. "Muchas personas piensan que una mujer no puede hacerlo. Se subestima nuestra capacidad", comentó.

Un camino de esfuerzo y logros.

A sus 26 años, Wenddy ha logrado establecer su propio negocio, la llantería "Chato Veloz" en la avenida Bolivia de El Alto. Además, ha diversificado sus ingresos comprando un minibús que emplea a uno de sus hermanos y también vende llantas en Santa Cruz, con el apoyo de su padre.

"He trabajado duro para llegar hasta aquí y me siento muy orgullosa de lo que he logrado. No pensé que pudiese tener tantas cosas", expresó Wenddy en un video publicado por BancoSol, donde fue homenajeada en 2025 como parte de un reconocimiento a mujeres emprendedoras.

Sueños de futuro.

Además de su éxito como empresaria, Wenddy es madre de una niña de un año y tres meses, a quien considera su mayor bendición. Su principal motivación es brindarle una vida mejor, alejada de las carencias que ella vivió en su infancia. "Quiero construir un patrimonio para mi hija", afirmó.

En paralelo a su labor como llantera, Wenddy también está decidida a culminar sus estudios en Derecho en la Universidad Tecnológica Boliviana, donde actualmente cursa el segundo semestre. "Con esfuerzo y la ayuda de mi mamá, sé que lograré terminar mi carrera", declaró.

Wenddy anima a otros emprendedores a creer en sí mismos y a manejar sus finanzas con cuidado, subrayando la importancia de ahorrar. "Cada centavo cuenta para alcanzar nuestros sueños", concluyó.

La historia de Wenddy es un claro ejemplo de perseverancia y empoderamiento femenino en Bolivia, demostrando que con esfuerzo y dedicación se pueden superar barreras y alcanzar el éxito.