Una caída de película: mujer sobrevive a un salto de paracaidismo tras impactar contra un árbol
Holly Wiffen, una odontóloga británica, quedó inconsciente durante un salto en Inglaterra y, gracias a un árbol, logró sobrevivir a la caída desde 3.000 metros de altura.
Por Verónica Limachi · 9 de septiembre de 2026
La experiencia de Holly Wiffen, una odontóloga de 35 años, parece sacada de una película de acción. Durante un salto de paracaidismo en el aeródromo de Langar, cerca de Nottingham, sufrió un accidente que la dejó inconsciente a aproximadamente 3.000 metros de altura.
El incidente ocurrió cuando otro paracaidista, que viajaba a 160 km/h, impactó a Holly en la cabeza, provocando que ella perdiera el control en pleno vuelo. Holly formaba parte de un grupo de paracaidistas que realizaban una técnica de caída libre conocida como tracking.
Después de saltar desde unos 3.650 metros, el golpe quedó registrado en la cámara GoPro que Holly llevaba en su casco. Tras perder el conocimiento, comenzó a caer sin control, alcanzando velocidades cercanas a 240 km/h.
Uno de sus compañeros intentó rescatarla, pero la velocidad del descenso hizo imposible el acercamiento. A unos 900 metros del suelo, el otro paracaidista tuvo que abrir su paracaídas, dejando al grupo en una situación alarmante.
Cuando Holly estaba a unos 300 metros del suelo, logró activar su paracaídas en un momento crucial. Debido a un sistema de seguridad automático, se desplegó también un segundo paracaídas, creando un fenómeno de "downplane" que aceleró su descenso.
El desenlace inesperado llegó cuando Holly impactó contra un árbol, lo que amortiguó su caída a una velocidad de entre 65 y 80 km/h. Este encuentro con la conífera fue fundamental para que sobreviviera.
A pesar de que los rescatistas esperaban encontrarla muerta, Holly recuperó el conocimiento en el suelo. Sin embargo, sufrió varias lesiones, incluyendo una fractura en la pierna izquierda y otra en la columna, y fue trasladada a un hospital.
Actualmente, Holly se encuentra en recuperación en la casa de sus padres, usando muletas para movilizarse tras una cirugía en la que le colocaron una varilla metálica en la pierna.
Si no hubiera golpeado el árbol, habría golpeado el suelo