Un sorprendente hallazgo en Guatemala genera revuelo entre los fieles
Una hostia consagrada que permaneció ocho días en agua, mostrando manchas rojizas que algunos consideran sangre, ha despertado la curiosidad y la fe en la comunidad de Cuilapa, Guatemala.
Por Rodrigo Aruquipa · 22 de octubre de 2026
La Catedral del Niño Dios en Cuilapa, Guatemala, ha sido escenario de un suceso que ha dejado a muchos de sus feligreses asombrados. Una hostia consagrada, que permaneció ocho días sumergida en agua, mostró signos de una coloración rojiza que algunos creyentes han comenzado a relacionar con un posible milagro eucarístico.
Este evento se originó tras una celebración de la Semana Eucarística Misionera a finales de julio en un colegio privado. Durante la comunión, un sacerdote notó que un niño sacó la hostia de su boca. Siguiendo el protocolo, la hostia fue retirada y colocada en un vaso con agua.
Ocho días después, un joven que estaba limpiando el altar hizo un sorprendente hallazgo al notar que la hostia seguía en perfecto estado y presentaba una extraña coloración rojiza. "Me quedé en shock. Le pedí perdón a Dios", comentó el joven, que prefirió no revelar su nombre.
La Iglesia investiga el fenómeno.
El padre César Guillermo del Cid, quien revisó la hostia, confirmó que se observaban manchas similares a sangre. "Moví un poco el agua y se mantuvo así", expresó. El párroco José Alejandro García añadió que es inusual que una hostia consagrada permanezca intacta tras varios días en agua, ya que generalmente se deshace rápidamente.
La diócesis ha decidido someter la sustancia rojiza a estudios científicos para determinar su composición. Sin embargo, el proceso de análisis podría tomar meses o incluso años, y aún no se ha podido confirmar si se trata de sangre humana.
La noticia ha atraído a numerosos fieles al templo, quienes sienten que este fenómeno podría ser una señal divina. "Ver esta hostia es algo que me hace querer llorar", comentó una devota, mientras que otra consideró que representa el amor de Jesús hacia la comunidad.
El médico Carlos Parellada, que participó en una investigación similar en México en 2006, recordó un caso donde una hostia también mostró una coloración similar. En esa ocasión, los análisis revelaron la presencia de hemoglobina y tejido cardíaco, aunque cada caso debe ser estudiado por separado.