Trump plantea revisión de la postura de EE.UU. sobre las Malvinas
El expresidente estadounidense Donald Trump comunicó que la posición de su país respecto a las Islas Malvinas está siendo reevaluada, generando reacciones en el Reino Unido y Argentina.
Por Verónica Limachi · 1 de septiembre de 2026
Donald Trump anunció que la postura de Estados Unidos sobre las Islas Malvinas, también conocidas como Falklands, es parte de un conjunto de políticas que están siendo revisadas. Además, instó a Reino Unido a aumentar su presupuesto militar en este contexto.
Estas declaraciones surgieron tras un artículo del diario británico The Daily Telegraph, que mencionó que el gobierno estadounidense está elaborando propuestas para motivar a sus aliados de la OTAN a incrementar su inversión en defensa.
Una de las alternativas que Estados Unidos estaría considerando incluiría cuestionar la soberanía británica sobre las Malvinas. En respuesta, el gobierno del Reino Unido enfatizó que los isleños son británicos y tienen el derecho de decidir su propio futuro.
Reacciones en Argentina y Reino Unido
El presidente argentino, Javier Milei, se refirió a las declaraciones de Trump, indicando que se trata de un tema de gran relevancia para Argentina. Anunció que el jueves dará un mensaje en cadena nacional para ofrecer más detalles sobre la postura de su gobierno respecto a las Malvinas.
Históricamente, las Islas Malvinas han sido objeto de una larga disputa entre Argentina y Reino Unido. En 1982, ambos países protagonizaron un conflicto militar que dejó un saldo de cientos de muertos y que culminó con el control británico sobre el archipiélago.
A lo largo de los años, las administraciones de EE.UU. han mantenido una posición neutral en cuanto a la soberanía de las islas, reconociendo la administración británica sin tomar un partido oficial. Sin embargo, Trump señaló que revisa constantemente las políticas de su país, lo que podría cambiar esta dinámica.
Recientemente, el primer ministro británico, Andy Burnham, se comprometió a cumplir un objetivo de gasto en defensa del 3,5% del PIB para 2035, lo que también ha generado debate en el contexto de la relación con la OTAN.