Transportistas exigen soluciones al Gobierno ante crisis de diésel
La Confederación del Transporte Libre da un ultimátum de 48 horas al Ejecutivo, mientras que maestros se preparan para marchar en protesta.
Por Verónica Limachi · 14 de septiembre de 2026
La presión sobre el Gobierno boliviano se intensifica. La Confederación del Transporte Libre ha declarado estado de emergencia y estableció un plazo de 48 horas para que el Ejecutivo responda a sus exigencias, principalmente relacionadas con la escasez de diésel. Si no hay respuesta, el sector planea implementar acciones de protesta, lo que podría incluir bloqueos de caminos en todo el país.
Los transportistas han indicado que la falta de combustible ha reducido hasta en un 50% la operatividad de los servicios de carga y transporte interdepartamental, lo que les ha generado pérdidas económicas significativas y complicaciones para cumplir con sus obligaciones. En su pliego de demandas, también solicitan la atención urgente del mantenimiento de carreteras y la apertura del mercado de seguros obligatorios para accidentes de tránsito.
Además, hay preocupación en el sector por un posible retiro de subsidios a los combustibles, lo cual forma parte de los acuerdos establecidos con el Fondo Monetario Internacional para los primeros meses de 2027. Los dirigentes de transporte han advertido que, si los precios de los combustibles se ajustan a las tarifas internacionales, se verán obligados a aumentar las tarifas de transporte a nivel nacional.
Marcha de maestros se suma a la protesta
La protesta de los transportistas será acompañada este martes 15 de septiembre por una movilización del magisterio urbano. La Confederación de Trabajadores de Educación Urbana de Bolivia ha convocado a sus 31 federaciones a participar en una Gran Marcha Nacional de Cacerolas Vacías, en señal de rechazo a las políticas económicas, sociales y educativas del Gobierno. Sus demandas incluyen el abastecimiento de combustibles, un aumento salarial, la recuperación del poder adquisitivo y la derogación de varios decretos supremos.
Ambos sectores, transportistas y educadores, se manifiestan en un momento crítico para el Gobierno, que enfrenta un creciente descontento por la crisis de suministros de combustibles y el deterioro del poder adquisitivo de la población.