ECONOMÍA

Transportistas de La Paz podrían sumarse a paro de cisterneros por crisis de combustible

El transporte pesado de La Paz amenaza con unirse a la huelga de los cisterneros si no se encuentra una solución a la crisis de abastecimiento de carburantes. Las negociaciones con el Gobierno son clave para evitar un paro que afectaría el suministro de diésel y gasolina.

Por Marisol Callisaya · 22 de agosto de 2026

El presidente de la Cámara Departamental del Transporte de La Paz, Álvaro Ayllón, anunció que su sector podría secundar el paro que los transportistas cisterneros han convocado. Esta decisión dependerá del éxito de las negociaciones con el Gobierno sobre las preocupaciones del sector, especialmente en lo que respecta al abastecimiento de combustible.

Ayllón, que se trasladó a Santa Cruz para participar en una reunión de YPFB, expresó su inquietud ante la falta de soluciones al desabastecimiento de diésel, que persiste a pesar de las medidas implementadas por el Gobierno. Según él, las filas en las estaciones de servicio siguen siendo un problema.

Conflicto entre transportistas y YPFB

El conflicto se enmarca en una disputa entre YPFB y los cisterneros, quienes exigen el pago de deudas por el transporte de combustibles, así como una revisión de las tarifas. Originalmente, los cisterneros habían anunciado un paro nacional a partir del 24 de agosto, lo que podría interrumpir el traslado de combustibles a las estaciones de servicio y plantas de almacenamiento.

No obstante, un acuerdo alcanzado el sábado entre el Gobierno, YPFB y los cisterneros permitió suspender temporalmente la huelga. Se estableció la creación de mesas de trabajo que funcionarán desde este domingo hasta el jueves, con el fin de abordar las demandas aún pendientes. Además, YPFB se comprometió a regularizar los pagos atrasados.

A pesar de la suspensión del paro, los transportistas de La Paz continúan presionando por respuestas concretas a sus reclamos debido a la falta de combustible y las largas filas que se registran en distintas regiones del país. La situación muestra la fragilidad del sistema de abastecimiento de combustibles en Bolivia.