ECONOMÍA

Producción de quinua en Bolivia cae a seis quintales por hectárea

El rendimiento de la quinua en el país ha disminuido considerablemente debido a fenómenos climáticos, aunque recientes nevadas ofrecen esperanza para los próximos cultivos.

Por Verónica Limachi · 21 de agosto de 2026

La producción de quinua en Bolivia ha sufrido una notable reducción, pasando de un rendimiento promedio de 10 quintales por hectárea a solo 6 quintales, según lo revelado por Marco Antonio Eugenio Vega, jefe de Investigación e Innovación del Centro Internacional de la Quinua (CIQ). Esta caída se debe a la combinación de heladas y sequías que han afectado las regiones productivas del país.

Vega explicó que estos fenómenos climáticos impactaron especialmente en el altiplano sur, donde los productores han visto comprometidos sus cultivos. La helada y la sequía se registraron a inicios de año, lo que llevó a esta disminución en la producción de quinua, un cultivo clave para muchos agricultores bolivianos.

A pesar de la mala noticia, las recientes nevadas en ciertas áreas han sido vistas como un alivio para el sector quinuero. Estas precipitaciones pueden mejorar la humedad del suelo y permitir que los agricultores aumenten las áreas de siembra en la presente temporada, lo que podría ayudar a recuperar parte de la producción perdida.

La quinua real de Bolivia es reconocida por su alto valor nutricional, superior al de variedades cultivadas en otras naciones. Este producto se ha consolidado como un alimento estratégico para la seguridad alimentaria y la sostenibilidad, así lo confirma un estudio de la Universidad de Lund, publicado en julio de este año en la revista npj Science of Food, en colaboración con la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA).

Un impacto positivo en la producción quinuera

El estudio resalta la importancia de la quinua en la revalorización de los productos nativos de Bolivia, destacando su potencial para contribuir a la salud y nutrición de la población. A pesar de los desafíos climáticos, la comunidad quinuera ve con optimismo el futuro de este cultivo emblemático del altiplano.