Presionan para que el Ministro Gabriel Espinoza renuncie tras graves denuncias
El ministro Gabriel Espinoza enfrenta serias acusaciones por falsedad en su declaración patrimonial y posibles irregularidades fiscales, lo que ha generado un amplio llamado a su destitución.
Por Rodrigo Aruquipa · 13 de agosto de 2026
Recientemente, el ministro Gabriel Espinoza ha sido objeto de fuertes presiones para que renuncie a su cargo, debido a denuncias que lo vinculan con la subestimación de bienes en documentos oficiales y la omisión de información en su Declaración Jurada de Bienes y Rentas.
Según la normativa vigente en Bolivia, estos actos podrían implicar la violación de varios delitos establecidos en el Código Penal, así como en la Ley N° 004 (Ley Marcelo Quiroga Santa Cruz). Entre las acusaciones más relevantes se encuentra la falsedad en su declaración, donde se le señala por no incluir un vehículo de su propiedad y presentar un patrimonio que no refleja su realidad económica.
El primer delito que se menciona es la falsedad en la Declaración Jurada de Bienes y Rentas, el cual se define como el acto de un servidor público que falsea u omite información que debe ser presentada ante la Contraloría. En este caso, Espinoza habría omitido datos clave, lo que configura directamente este delito.
Asimismo, se le atribuye falsedad ideológica y uso de instrumento falsificado, ya que se registró un precio muy bajo en un documento notarial de transferencia de un bien, lo que perjudica la veracidad del mismo y puede acarrear sanciones.
En cuanto a los delitos tributarios, se habla de evasión y defraudación fiscal por la subvaluación de bienes, lo que busca reducir los impuestos a pagar por la transferencia de estos. Espinoza se enfrenta a indicios claros de haber declarado un monto desproporcionadamente bajo en comparación con el valor real de mercado.
Finalmente, se investiga la posibilidad de enriquecimiento ilícito, dado que se ha señalado que el ministro posee un vehículo de alta gama que no corresponde con sus ingresos oficiales, lo que ha generado sospechas sobre el origen de su patrimonio. La Unidad de Investigaciones Financieras (UIF) podría tomar cartas en el asunto para aclarar esta situación.