Oliver Soliz: Un joven tenista paceño con sueños de grandeza
A sus 17 años, Oliver Soliz se ha destacado en el tenis, acumulando logros importantes y enfrentando desafíos que lo fortalecen en su camino hacia el éxito.
Por Rodrigo Aruquipa · 26 de octubre de 2026
Desde muy pequeño, Oliver Soliz ha estado ligado al tenis, un deporte que empezó a practicar a los cuatro años. Hoy, a sus 17 años, se ha convertido en un joven tenista que busca alcanzar grandes metas, compitiendo tanto a nivel nacional como internacional.
Originario de La Paz y formado en el Club de Tenis La Paz, su carrera ha estado marcada por la dedicación y el esfuerzo. Lo que comenzó como una actividad familiar, tras el interés de su hermana, se transformó en una verdadera pasión que lo impulsa a desafiarse constantemente.
Oliver ha cosechado varios logros significativos, entre ellos, el campeonato en dobles del torneo Cóndor de Plata en 2026 en su ciudad natal, así como el título en el torneo J60 de Concepción en Chile, donde derrotó al colombiano Matías Quintero. Asimismo, ha llegado a la final en Viña del Mar y alcanzado las semifinales en Santiago de Chile, además de participar en la Brasil Juniors Cup.
Sin embargo, el camino hacia el éxito no ha sido sencillo. Oliver recuerda una gira internacional el año pasado donde pasó cuatro semanas sin conseguir victorias. Esa experiencia, aunque dura, le enseñó que las derrotas son parte del aprendizaje y que levantarse después de caídas es fundamental.
Uno de sus momentos más especiales fue lograr su primer punto ATP en un torneo M15 en La Paz. Alcanzar este objetivo en casa, rodeado del apoyo de su familia, hizo que ese logro fuera aún más significativo para él.
El apoyo incondicional de su familia
La familia de Oliver juega un papel crucial en su carrera. Su padre lo acompaña a las competiciones, mientras que su madre ha sido un pilar importante en su desarrollo como deportista. El apoyo familiar es un motor que lo impulsa a seguir adelante en su trayectoria.
Inspirado por grandes figuras del tenis, Oliver admira a referentes como Hugo Dellien y Juan Carlos Prado a nivel nacional, y a íconos internacionales como Rafael Nadal, Jannik Sinner, Roger Federer y Novak Djokovic. Sin embargo, su objetivo no es imitar a estos jugadores, sino forjar su propia historia en el deporte.
Consciente de que el camino hacia sus metas requiere esfuerzo y una mentalidad fuerte, Oliver afirma que es esencial trabajar, tener fe, aceptar las derrotas y levantarse tras cada caída. A sus 17 años, aún tiene un largo trayecto por recorrer, pero con su dedicación y pasión por el tenis, busca llevar el deporte boliviano a nuevas alturas.