POLICIAL

Nuevo giro en el caso de Nadia Beller y su vínculo con el entorno del presidente Paz

El ataque a Nadia Beller y la detención del asesor presidencial Fernando Cerimedo ponen en entredicho la relación entre política y crimen en Bolivia.

Por Marco Yujra · 18 de agosto de 2026

El caso que involucra a Nadia Beller y al argentino Fernando Cerimedo ha dado un inesperado giro, añadiendo una fuerte carga política debido a la cercanía de Cerimedo con el presidente Rodrigo Paz. Beller, quien fue objeto de un ataque a tiros en Santa Cruz y recibió tres disparos, ahora se encuentra bajo un contexto de investigación policial que busca esclarecer quiénes fueron los autores del atentado.

Después del ataque, un informe médico reveló que Beller tenía alrededor de cuatro semanas de embarazo en el momento del incidente. Cerimedo fue arrestado en Santa Cruz mientras intentaba abandonar el país, y actualmente enfrenta una investigación en relación a su posible implicación en el ataque.

La conexión política de Cerimedo con el presidente Paz

La detención de Cerimedo se vuelve aún más significativa al conocer su relación con el presidente Paz. Cerimedo es conocido como asesor personal del mandatario y ha estado presente en diversas actividades cercanas al Gobierno. Durante la campaña electoral, Paz mencionó a Cerimedo como un profesor de su hija, aunque su influencia ha crecido considerablemente desde entonces.

Investigaciones recientes sugieren que Cerimedo es una figura influyente dentro del círculo de confianza del presidente, participando en reuniones importantes y en la coordinación de la comunicación política del Gobierno. El vicepresidente, Edmand Lara, también ha reconocido públicamente a Cerimedo como asesor del presidente.

El contexto de violencia entre Cerimedo y Beller añade una capa de complejidad al caso. Con la investigación en curso, se deberá determinar si existe una conexión entre conflictos previos y el ataque, así como identificar a los responsables tanto materiales como intelectuales del atentado.

El componente político de este caso es ineludible, ya que Cerimedo ha sido señalado como el principal sospechoso. Las investigaciones se centran en establecer su grado de responsabilidad en el ataque y las implicaciones que esto puede tener para el Gobierno de Paz. Aún no hay evidencia que vincule al presidente directamente con el atentado, pero el escándalo ya ha comenzado a generar presiones sobre su administración.