Las Fuerzas Armadas aclaran las explosiones en Viacha, pero las dudas persisten
El Ejército de Bolivia desmiente que las explosiones en el Regimiento Bolívar sean consecuencia de granadas, mientras continúan las investigaciones para esclarecer el origen del incidente.
Por Verónica Limachi · 7 de septiembre de 2026
Las Fuerzas Armadas han rechazado las versiones que sugieren que las explosiones ocurridas en el Regimiento Bolívar de Viacha fueron causadas por granadas o municiones de guerra. El comandante general, Héctor Alarcón, aseguró que hasta el momento no hay pruebas que confirmen esta hipótesis.
No obstante, la investigación ha revelado documentos de años anteriores, específicamente de 2019 y 2020, que indican el ingreso y almacenamiento de material explosivo y pirotécnico en el cuartel. Estos registros incluyen 94 cajas de boosters, que equivalen a unas 2.900 unidades, así como 400 cajas de diversos tipos de retardos.
A pesar de estos registros, la información no clarifica cuánto de este material permanecía en el cuartel durante las explosiones. Alarcón informó que se está trabajando en la trazabilidad de los explosivos para determinar qué fue ingresado, destruido, trasladado, o devuelto a lo largo de los años.
El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, añadió que en la zona afectada se encontraron boosters que no habían detonando, así como una estructura comprometida donde se sospecha que hay material bélico y una cantidad considerable de granadas. Por razones de seguridad, los especialistas aún están realizando trabajos en el área antes de que se permita la entrada de maquinaria para remover los escombros.
Por ahora, la información preliminar del ministerio sugiere que la primera explosión podría estar relacionada con pólvora negra usada en pirotecnia, mientras que se sigue investigando la segunda explosión, que fue de mayor intensidad.
Queda por resolver la incógnita sobre qué material causó la segunda explosión. La Fiscalía y los peritos tienen la tarea de esclarecerlo utilizando la evidencia recolectada y los inventarios, mientras el Ejército sigue intentando entender el destino de los explosivos que han estado en el cuartel en los últimos años.