La clave para un six pack marcado va más allá de los abdominales
Lograr un abdomen definido no se trata solo de hacer mil abdominales al día. Hay varios factores que intervienen en este proceso, desde la alimentación hasta el descanso adecuado.
Por Dayana Poma · 9 de septiembre de 2026
Contrario a la creencia popular, realizar abdominales todos los días no es lo más efectivo para conseguir un abdomen marcado. Según Domenic Angelino, entrenador de la International Personal Trainer Academy, es mejor entrenar esta zona entre dos y tres veces por semana para permitir la recuperación muscular.
El objetivo de tener un abdomen visible no solo depende de la cantidad de abdominales que se realicen. Se necesita una combinación de entrenamiento adecuado, buena alimentación, descanso suficiente, hidratación y un porcentaje de grasa corporal bajo.
La importancia del descanso en el abdomen.
El abdomen está compuesto por varios grupos musculares, incluyendo el recto abdominal, los oblicuos y el transverso abdominal, por lo que es importante tener una estrategia de entrenamiento que evite el sobreentrenamiento.
Angelino sugiere que la rutina de abdominales debe incluir de uno a tres ejercicios por sesión, acumulando entre dos y cinco diferentes a lo largo de la semana, aumentando progresivamente la dificultad para obtener mejores resultados.
Un aspecto clave a considerar es que, para que el six pack sea visible, es esencial reducir el porcentaje de grasa corporal. Aunque los músculos abdominales estén bien desarrollados, una capa de grasa puede ocultarlos.
Alimentación y ejercicio: la combinación ganadora.
No se puede esperar que una rutina de abdominales compense una mala alimentación. Es fundamental seguir una dieta equilibrada que contenga suficientes nutrientes como proteínas, frutas y verduras, sin dejar de lado la cantidad adecuada de carbohidratos.
El entrenamiento de fuerza y el cardio también son esenciales. Realizar entre dos y tres sesiones de pesas a la semana ayuda a mantener la masa muscular, mientras que el cardio favorece el gasto energético.
Además, no hay que olvidar la hidratación y el descanso. Tomar suficiente agua es vital para el rendimiento físico y para controlar el apetito, mientras que dormir lo necesario ayuda a la recuperación muscular y a mantener la energía durante el día.
En resumen, lograr un abdomen marcado requiere más que hacer abdominales. Es un proceso que involucra una rutina de entrenamiento regular, una dieta equilibrada, control del porcentaje de grasa, descanso adecuado y buena hidratación.