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Jammertest: la prueba que desafía al GPS para mejorar su seguridad

Cada año, en una isla noruega, se lleva a cabo un intenso ejercicio donde expertos intentan alterar el funcionamiento del GPS y otros sistemas de navegación para fortalecer su resistencia.

Por Dayana Poma · 21 de septiembre de 2026

En la aislada isla de Andøya, ubicada al norte de Noruega, un grupo de especialistas se congrega anualmente para llevar a cabo una prueba inusual: intentar interferir y engañar a los sistemas de navegación por satélite. Este evento, conocido como Jammertest, se presenta como una de las evaluaciones más significativas sobre la resiliencia de los sistemas GNSS a nivel mundial.

Durante el Jammertest, se simulan ataques de jamming, que bloquean las señales, así como de spoofing, que manipulan la información para confundir a los dispositivos sobre su ubicación o el tiempo. Aunque el GPS es comúnmente asociado con la navegación, sus señales también son esenciales para brindar una referencia horaria precisa, utilizada en sectores como telecomunicaciones y transporte.

La sincronización proporcionada por los sistemas GNSS es crucial, y cualquier interrupción o manipulación podría ocasionar problemas en diversas áreas, no solo en la localización de dispositivos. Por ello, en Andøya se someten a pruebas receptores instalados en vehículos, drones y aeronaves, con el fin de identificar vulnerabilidades y compartir los hallazgos con organismos públicos y empresas.

La preocupación por el spoofing

Uno de los métodos más preocupantes es el spoofing, que engaña al receptor haciéndole creer en información falsa. Durante las pruebas, los sistemas de navegación pueden mostrar posiciones incorrectas, lo que permite a los investigadores analizar cómo detectar y prevenir estos engaños antes de que afecten a sistemas críticos.

Los organizadores del Jammertest advierten que los ataques más sofisticados pueden alterar lentamente la posición y el tiempo, lo que dificulta la detección de cambios repentinos por parte de los equipos.

La preocupación por estas manipulaciones no es solo teórica. En mayo de 2026, funcionarios de Lituania denunciaron el incremento de las capacidades rusas de spoofing desde Kaliningrado, lo que podría afectar a varios países europeos. Rusia, por su parte, desmintió estas acusaciones y exigió evidencias que las respaldaran.

Ante este panorama, las evaluaciones en Andøya buscan responder a una inquietud creciente: ¿qué sucedería si una tecnología esencial para la infraestructura moderna se volviera poco confiable? Por ello, los expertos no solo intentan bloquear el GPS, sino también engañarlo para medir sus efectos y encontrar métodos que aseguren su funcionamiento en situaciones donde las señales no sean seguras.

Noruega continúa comprometida con estas pruebas y para el año 2026, Jammertest tiene programados nuevos ejercicios de jamming y spoofing, con alertas oficiales sobre posibles alteraciones en las señales GNSS durante los ensayos.

Para más detalles sobre la programación de este evento, puedes consultar Red Uno Play.