Innovador parque en Pekín busca combatir los mosquitos
Con tecnologías avanzadas y plantas repelentes, el parque Yongdinghe se presenta como el primer espacio público libre de mosquitos en la capital china, en un esfuerzo por controlar la proliferación de estos insectos en el norte del país.
Por Marco Yujra · 10 de agosto de 2026
Ubicado en el distrito de Mentougou, a la orilla del río Yongding, este parque es parte de un proyecto piloto que pretende reducir la presencia de mosquitos, los cuales han estado asociados a brotes de enfermedades como el dengue y chikunguña en China.
La estrategia implementada abarca varias medidas. Una de ellas consiste en la instalación de trampas inteligentes que simulan la presencia humana al liberar dióxido de carbono y generar calor, lo que atrae a las hembras de mosquito, responsables de las picaduras. Estas trampas son visibles para los visitantes y cuentan con pantallas que informan en tiempo real sobre la cantidad de mosquitos capturados, que pueden alcanzar hasta 3.000 en un solo día.
Además, el parque dispone de alrededor de 800 metros cuadrados de plantas repelentes, como menta y hierba gatera, que ayudan a mantener alejados a los insectos. Este enfoque se complementa con métodos de limpieza y control en áreas donde puede acumularse agua, como drenajes y pozos de aguas pluviales.
Otras áreas de Pekín están comenzando a adoptar medidas similares. Por ejemplo, el parque Xiangshan ha optado por introducir peces que se alimentan de larvas de mosquito en sus estanques, un método innovador para el control de estos insectos.
El creciente problema de los mosquitos en el norte de China se debe a factores como el cambio climático, que favorece su proliferación y expansión. Cheng Gong, profesor de la Universidad de Tsinghua, destacó que las condiciones climáticas han llevado a un aumento de la actividad de los mosquitos, lo que plantea un riesgo mayor de transmisión de enfermedades.
Aunque la región no es endémica de estas enfermedades, el aumento de temperatura y humedad podría facilitar la transmisión local si la población de mosquitos se incrementa.
Las autoridades subrayan que el objetivo no es erradicar por completo a los mosquitos, sino mantener su población bajo control, reduciendo las picaduras y el riesgo de enfermedades. El parque Yongdinghe es el primer paso de un plan de tres años que busca que para 2028, el 80% de las comunidades y espacios públicos de Pekín implementen medidas para ser 'libres de mosquitos'. Esta iniciativa no solo mejorará la calidad de vida de los habitantes durante el verano, sino que también contribuirá a prevenir futuros brotes de enfermedades.