Inicia el recorrido de la antorcha hacia Santa Fe desde Tiahuanaco
La llama que simboliza los Juegos Suramericanos fue encendida en Tiahuanaco, marcando el inicio de su viaje hacia Santa Fe, Argentina, donde se llevarán a cabo los juegos en septiembre.
Por Marco Yujra · 12 de agosto de 2026
Este miércoles, Tiahuanaco, una emblemática ciudadela prehispánica ubicada en el Altiplano boliviano, fue escenario del encendido de la antorcha que acompañará la 13ª edición de los Juegos Suramericanos. Este evento se desarrollará en Santa Fe, Argentina, del 12 al 26 de septiembre.
La ceremonia se llevó a cabo en las cercanías del templo de Kalasasaya, uno de los monumentos más icónicos de la zona, y comenzó con rituales andinos. Sabios locales, conocidos como 'amautas', realizaron una ofrenda a la Pachamama, solicitando buenos deseos para el evento deportivo.
Un grupo de jóvenes, ataviados como chaskis, los mensajeros del antiguo imperio inca, descendió desde la pirámide de Akapana portando la antorcha. Luego de los discursos, se tomó el fuego de la ofrenda para encender la antorcha, que fue entregada por Marco Arze, presidente del Comité Olímpico Boliviano, y Alejandro Menacho, director general del Viceministerio de Deportes, a Mario Moccia, presidente de la Organización Deportiva Suramericana (Odesur).
El protocolo de la Odesur establece que cada cuatro años, en este sitio de gran significancia cultural andina, se enciende la llama que recorrerá hasta llegar a la ciudad anfitriona de los Juegos Suramericanos. Arze recordó que La Paz fue la primera sede de los Juegos Cruz del Sur en 1978, cuando participaron 600 atletas en 16 disciplinas deportivas.
"Hemos avanzado de manera increíble en este tiempo, y ahora podremos reunir a más de 4.000 competidores en 43 deportes", destacó Arze, quien también subrayó la importancia de este acto dentro de la cultura olímpica y su realización en uno de los lugares más importantes del mundo andino.
Por su parte, Moccia expresó su agradecimiento a las autoridades locales de Tiahuanaco y al Gobierno boliviano por organizar la ceremonia, que, según dijo, es un hito en la historia de los Juegos Suramericanos desde su inicio en 1978. Además, añadió que Santa Fe está lista para ofrecer unos juegos excepcionales.
Moccia enfatizó que este evento no solo representa un acontecimiento deportivo, sino también un fenómeno que genera un impacto significativo en las comunidades, mediante inversiones y desarrollo de infraestructura que benefician a las ciudades organizadoras.