Gabriel Espinoza revisará deuda del Estado con DTV ante la controversia por su vagoneta
El ministro de Economía se encuentra en el ojo del huracán tras la compra de una lujosa vagoneta Audi y la sospechosa revisión de una deuda del Estado con DTV, lo que ha generado críticas sobre su gestión y posibles conflictos de interés.
Por Marco Yujra · 14 de agosto de 2026
Quya Reyna, escritora, ha comparado las explicaciones del ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, respecto a la polémica compra de su vagoneta Audi Q4 con la famosa frase de Jaime Paz Zamora: “fueron errores, no delitos”. Reyna sugiere que esta situación ha suscitado nuevas dudas sobre las declaraciones patrimoniales de Espinoza, cuestionando su decisión de revisar una deuda del Estado con DTV, lo que podría interpretarse como un uso indebido de su cargo para responder a sus críticos.
La frase de Paz Zamora se popularizó en un contexto de acusaciones de narcotráfico durante su gobierno, y ahora parece ser utilizada nuevamente por autoridades actuales para justificar acciones cuestionables. En el caso de Espinoza, se reveló que compró la vagoneta Audi Q4, cuyo valor oscila entre 50 y 60 mil dólares, pero que fue reportada en su declaración como un monto de 50 mil bolivianos. Al ser interpelado sobre esta discrepancia, el ministro atribuyó el error a su tramitadora, lo que ha generado escepticismo respecto a la veracidad de sus declaraciones.
Además, se señalaron irregularidades en la última declaración de Espinoza a la Contraloría, donde no registró correctamente los vehículos que poseía. En su declaración de noviembre de 2025, reportó solo Bs 392, y en junio de 2026, alrededor de Bs 9.000, a pesar de que su sueldo se había reducido a la mitad, a Bs 11.000. Esto plantea interrogantes sobre cómo financió la compra de un automóvil de alta gama.
Como respuesta a las críticas, Espinoza anunció que se encargará de auditar la solicitud de Junior Arias sobre una deuda del Estado de Bs 3 millones con DTV, lo que ha llevado a algunos a cuestionar si su acción es un acto de chantaje o revancha. La situación es alarmante, ya que parece que está utilizando su puesto como ministro para ejercer presión sobre quienes lo critican.
Mientras tanto, en las redes sociales, se ha generado un clamor para que Espinoza renuncie. Su posible salida podría tener un impacto significativo en la estabilidad del gobierno actual, ya que se encuentra entre los pocos ministros con poder. La renuncia de Espinoza podría ser vista como un paso hacia el colapso del gobierno de Rodrigo Paz.