FMI ASIGNA $US 1.900 MILLONES A BOLIVIA, PERO SURGEN TEMORES POR IMPACTO EN PRECIOS
El acuerdo con el Fondo Monetario Internacional para recibir un préstamo multimillonario genera inquietudes sobre cómo afectará la economía de los bolivianos, especialmente en los precios de los combustibles y alimentos.
Por Marisol Callisaya · 6 de septiembre de 2026
Bolivia ha llegado a un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) que permitirá acceder a un financiamiento de aproximadamente $us 1.900 millones a lo largo de tres años. Este apoyo está destinado a respaldar las reformas económicas que impulsa el Gobierno de Rodrigo Paz.
El FMI ha mencionado que este programa implica la implementación de medidas como la consolidación fiscal, la racionalización del gasto público y la modernización del régimen cambiario. También se prevén disposiciones para proteger a los sectores más vulnerables de la población ante posibles impactos negativos.
Preocupaciones sobre el costo de los combustibles
Uno de los principales puntos de inquietud es el aumento del precio del diésel, que varios sectores productivos y cívicos han relacionado con los compromisos asumidos ante el FMI. La controversia se intensificó tras las declaraciones del ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, quien inicialmente sugirió que el ajuste en el precio del combustible era una "condición" del FMI, aunque luego se retractó.
Actualmente, el Gobierno defiende que el Decreto 5676, que establece un precio de Bs 18 para grandes consumidores de diésel, es una decisión autónoma y no una imposición externa. Sin embargo, se teme que el aumento en los costos del combustible impacte en el precio final de los alimentos, un fenómeno que se ha denominado "del surtidor al plato".
Además, la tensión se incrementa en el ámbito legislativo, donde se ha denunciado que el proyecto enviado a la Asamblea no cuenta con toda la documentación necesaria y los objetivos específicos acordados con el FMI. Existen solicitudes para que se presenten detalles como la Carta de Intenciones y las metas fiscales antes de aprobar el financiamiento.
Aunque Bolivia podría recibir este importante apoyo financiero, una preocupación recurrente entre la población es cuánto podría afectar a los ciudadanos el ajuste necesario en el costo de vida.