ECONOMÍA

Finanzas en pareja: Opciones más justas que el clásico 50-50

Dividir gastos en una relación puede ser complicado. Especialistas sugieren enfoques más equitativos que el tradicional reparto igualitario, priorizando la comunicación y la planificación conjunta.

Por Verónica Limachi · 3 de agosto de 2026

El manejo de las finanzas en pareja suele generar discusión sobre la mejor forma de repartir los gastos del hogar. Mientras que algunos deciden seguir un esquema dividido al 50%, los expertos sugieren que la clave radica en establecer una buena comunicación y en la planificación para lograr un equilibrio que fomente un proyecto común.

Jaime Bravo, asesor financiero, explicó que dividir todos los gastos de forma equitativa no siempre resulta ser la opción más justa, especialmente si existe una diferencia considerable en los ingresos de cada miembro de la pareja.

Por ejemplo, si uno de los integrantes de la pareja gana Bs 3.000 y el otro Bs 1.500, y los gastos mensuales son de Bs 3.000, el reparto al 50% podría dejar a uno de ellos sin recursos, mientras que el otro aún tendría disponibilidad financiera. En este contexto, Bravo sugiere una distribución de los gastos proporcional a los ingresos, donde la persona con mayores ingresos pueda contribuir con un porcentaje mayor, permitiendo que ambos tengan la capacidad de ahorrar.

El especialista enfatiza que una pareja debe verse como un equipo con metas comunes, lo que incluye adquirir una vivienda, planificar la educación de los hijos, invertir o crear un fondo de emergencia. "Lo esencial no es cuánto aporta cada uno, sino el objetivo de construir un hogar a largo plazo", destacó.

Además, recomendó la importancia de mantener reuniones periódicas para analizar la situación económica familiar, lo cual implica conocer los ingresos, gastos y prioridades. En el marco de la planificación financiera, Bravo identificó cuatro puntos clave: garantizar el cubrimiento de los gastos básicos del hogar, establecer un fondo de emergencia, destinar recursos al ahorro e inversión, y permitir que cada integrante tenga un monto personal para sus gastos individuales.

El asesor también advirtió que uno de los problemas más comunes en las relaciones es la falta de transparencia respecto a los ingresos, la acumulación de deudas sin consenso o el uso del dinero como herramienta de control. "Decir 'yo gano más, yo pongo las reglas' no es correcto, ya que se busca construir una sociedad", añadió.

Finalmente, Bravo sugirió que las parejas comiencen a dialogar sobre temas financieros desde el noviazgo, ya que conocer la situación económica, las metas y la administración de los recursos puede prevenir futuros conflictos en la relación.