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Estudiantes australianos crean un invernadero con 2.000 botellas recicladas

Un grupo de alumnos de la Richardson Primary School, en Canberra, Australia, lleva a cabo un proyecto innovador que transforma residuos plásticos en un espacio educativo y agrícola.

Por Rodrigo Aruquipa · 11 de agosto de 2026

La iniciativa comenzó como una campaña de reciclaje y se ha convertido en un proyecto educativo y ambiental significativo. Los estudiantes de la Richardson Primary School han levantado un invernadero, apodado 'Plastic Palace', utilizando más de 2.000 botellas de plástico recicladas, demostrando así cómo los residuos cotidianos pueden ser reutilizados de manera creativa.

Este esfuerzo fue posible gracias a la colaboración entre estudiantes, maestros y familias, quienes se dedicaron durante meses a recolectar los envases necesarios para dar vida a esta idea. El invernadero tiene como finalidad ofrecer un espacio donde los alumnos puedan cultivar plantines para la huerta escolar y participar en actividades relacionadas con la ciencia y la sostenibilidad.

La docente Kate Davis, que estuvo detrás de la planificación del proyecto, había anticipado que requerirían alrededor de 2.000 botellas. Sin embargo, el diseño del invernadero se amplió, permitiendo que toda una clase pueda acceder a este nuevo espacio de aprendizaje. Además del material reciclado, el proyecto recibió una subvención de 2.000 dólares australianos para la adquisición de otros materiales necesarios para su construcción.

La construcción del 'Plastic Palace' implicó un proceso en el que las botellas fueron cortadas, limpias y apiladas unas dentro de otras, creando columnas transparentes que luego fueron fijadas a una estructura de madera, formando así las paredes del invernadero. El resultado es un espacio iluminado y protegido ideal para llevar a cabo actividades educativas y agrícolas durante gran parte del año.

A pesar de que estas estructuras no pueden sustituir a un invernadero profesional por su dependencia del clima y otros factores, el verdadero valor de este proyecto reside en su capacidad para enseñar sobre reciclaje y concienciar sobre la importancia del cuidado del medio ambiente de manera práctica y divertida.