ENDE Transmisión controla más del 90% de las líneas de alta tensión en Bolivia
La Empresa Nacional de Electricidad Transmisión S.A. es clave para el servicio eléctrico del país, administrando casi 7.000 kilómetros de líneas y 74 subestaciones.
Por Verónica Limachi · 21 de septiembre de 2026
La Empresa Nacional de Electricidad (ENDE) Transmisión S.A., parte de ENDE Corporación, opera más del 90% de las redes de alta tensión en Bolivia, lo que la convierte en un actor fundamental para garantizar el suministro eléctrico en el país.
Esta firma gestiona un total de 6.953 kilómetros de líneas eléctricas, repartidos en más de 70 secciones de transmisión, y cuenta con 74 subestaciones, lo que refuerza su papel en el desarrollo industrial y la competitividad económica boliviana.
El sistema eléctrico del país se divide en el Sistema Interconectado Nacional (SIN) y sistemas aislados, siendo el SIN el que provee electricidad a ocho departamentos, exceptuando a Pando, que opera de manera independiente. El Sistema Troncal de Interconexión (STI) es esencial para conectar la generación de energía con los puntos de distribución.
La continuidad operativa de las líneas de alta tensión es crucial para enlazar los lugares de producción de energía con las áreas de consumo, asegurando un suministro constante y confiable para empresas distribuidoras y grandes consumidores industriales.
El Centro de Operación de Transmisión (COT), que opera las 24 horas, es responsable de supervisar en tiempo real el funcionamiento del sistema eléctrico. Utiliza tecnologías avanzadas como comunicación satelital, fibra óptica y radioenlaces.
El COT está equipado con un sistema Scada SP7 que procesa datos en servidores de alta capacidad, mostrando la información en pantallas de alta resolución. Un equipo técnico especializado analiza constantemente estos datos para asegurar un flujo seguro de electricidad.
A través de un mantenimiento preventivo y predictivo, además de actualizaciones tecnológicas, ENDE Transmisión asegura un suministro energético continuo, fundamental para la producción, el bienestar de la población y la integración energética en la región.