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El profundo luto de una profesora tras perder a sus alumnos en el terremoto de Venezuela

Madeleine Cova, docente de La Guaira, comparte su dolor tras la tragedia que dejó más de 200 estudiantes fallecidos en un devastador terremoto.

Por Verónica Limachi · 21 de septiembre de 2026

Madeleine Cova, una profesora de La Guaira, revela el profundo dolor que siente tras la pérdida de más de 200 de sus alumnos en el reciente doble terremoto que sacudió el norte de Venezuela el 24 de junio. Aunque su familia se encuentra bien, su tristeza es abrumadora, ya que estos estudiantes eran como sus propios hijos.

"Algunos no comprenden mi dolor, me dicen que no debería estar así, pero estoy de duelo. Estos estudiantes eran una parte fundamental de mi vida", expresa Cova, quienes mantenía una relación muy cercana con sus alumnos. Se refiere con cariño a los jóvenes que perdieron la vida en la tragedia.

"Para mí, eran como mis hijos"

El 24 de junio, el norte de Venezuela fue golpeado por un terremoto que cobró la vida de más de 6.500 personas, según reportes oficiales. La profesora Cova había enseñado en el colegio privado Alejandro Otero y en el liceo público Juan José Mendoza, donde muchos de sus alumnos vivían en áreas muy afectadas por los sismos.

"El terremoto me quitó una parte de mí: perdí 15 alumnos en el colegio privado y 100 en el público", menciona Cova, quien también compartió un emotivo homenaje en TikTok para recordar a sus estudiantes fallecidos. Su dolor es palpable, ya que actualmente cuenta más de 230 alumnos confirmados como fallecidos de su liceo.

El nuevo año escolar se inició el 14 de septiembre, y aunque la administración de Delcy Rodríguez mencionó que más de 86.000 niños fueron reubicados, Cova destaca que su institución ha sufrido pérdidas significativas, con solo cinco secciones funcionando de las 22 que había.

Madeleine afirma que el sentimiento de culpa la persigue, cuestionándose qué más podría haber hecho para prevenir la tragedia. "Me siento rota. Estos niños eran mi felicidad", dice, mientras lucha por encontrar un sentido en medio del duelo.

A pesar de las dificultades, Cova sigue trabajando en el liceo Juan José Mendoza, que no sufrió daños estructurales. Sin embargo, el duelo y la tristeza continúan siendo parte de su vida diaria. "Es difícil ver los escombros y recordar a mis alumnos", confiesa.

La profesora hace un llamado para que se brinde apoyo a los docentes y estudiantes afectados por la tragedia, pues el bienestar emocional es crucial en estos momentos difíciles. "Necesitamos ser guiados y acompañados en este proceso de sanación", concluye Cova.