El impulso de comer hielo: ¿una señal de alerta para la salud?
La pagofagia, que es el deseo de masticar hielo, puede ser un síntoma de deficiencia de hierro y otros problemas de salud. Entérate de sus causas y consecuencias.
Por Marisol Callisaya · 25 de agosto de 2026
Masticar hielo puede parecer un hábito inofensivo, pero cuando se convierte en una necesidad constante, podría indicar un problema de salud. Este impulso se conoce como pagofagia, una condición que requiere atención médica.
La pagofagia forma parte de un trastorno más amplio llamado pica, que se caracteriza por el deseo de consumir sustancias que carecen de valor nutricional, como tierra, papel o hielo. En este caso, es crucial buscar asesoría médica si el consumo de hielo es frecuente y difícil de controlar.
Relación con la deficiencia de hierro
La principal causa asociada a la pagofagia es la deficiencia de hierro, un problema que puede ser más común en mujeres en edad fértil, especialmente en aquellas con menstruaciones abundantes, embarazadas o personas con condiciones digestivas que dificultan la absorción de nutrientes, como la enfermedad celíaca o la enfermedad de Crohn.
Los expertos sugieren que masticar hielo podría tener un efecto temporal en el flujo sanguíneo cerebral, lo que genera una sensación de mayor alerta y concentración. Sin embargo, este hábito también puede tener efectos negativos para la salud dental.
Masticar hielo de forma habitual puede provocar el desgaste del esmalte dental, aumentar la sensibilidad de los dientes e incluso causar pequeñas fracturas. Por ello, es importante no ignorar el deseo de consumir hielo, sobre todo si se presenta acompañado de síntomas como cansancio o mareos.
Consejos y precauciones
Si se determina que la pagofagia es causada por deficiencia de hierro, el tratamiento médico puede ayudar a eliminar el deseo de masticar hielo rápidamente. Sin embargo, la automedicación con suplementos de hierro no es recomendable, ya que un exceso puede causar problemas de salud, incluyendo daños en el hígado. Es aconsejable acudir a un profesional de salud para realizar los análisis pertinentes antes de iniciar cualquier tratamiento.
"El exceso de hierro puede provocar complicaciones, incluido daño hepático"