ECONOMÍA

El aumento del 'juqueo' en Huanuni: un fenómeno impulsado por el estaño

La creciente demanda y los altos precios del estaño han disparado el robo de mineral en Cerro Posokoni, revelando la compleja realidad del sector minero en Bolivia.

Por Dayana Poma · 30 de julio de 2026

En Cerro Posokoni, ubicado en Huanuni, el robo de mineral, conocido como 'juqueo', ha aumentado significativamente debido a los elevados precios del estaño. Según el geólogo Carlos Sandy, la alta pureza del mineral en esta región se ha convertido en un atractivo para quienes se dedican a esta práctica ilegal.

La cotización del estaño actualmente ronda los 24 dólares por libra fina, un incremento notable comparado con los 1,5 dólares que se registraban en los años 2001 y 2002. Esta situación, sumada a una pureza del mineral que puede alcanzar entre el 40% y 50%, facilita la recolección directa del mineral sin procesos de tratamiento previos, lo que hace que el 'juqueo' sea cada vez más tentador y accesible.

Las personas involucradas en el 'juqueo' son principalmente jóvenes, quienes ingresan al yacimiento por zonas deterioradas del cerro. Transportan pequeñas cargas de entre 5 y 10 kilogramos en mochilas, lo que representa un valor significativo en el mercado informal. A pesar de la vigilancia policial y militar en la zona, el contrabando de mineral hacia Perú y el abastecimiento a comercializadoras del mercado negro continúan sin freno.

Sandy también recuerda la crisis social de 2006, que dejó un saldo trágico de fallecidos y heridos en enfrentamientos entre trabajadores y mineros cooperativistas y que resultó en la absorción estatal de cooperativistas, aumentando la planilla laboral en Huanuni de 800 a 5.000 trabajadores.

El geólogo advierte que, para contener el 'juqueo', es fundamental llevar a cabo estudios de prospección y exploración de nuevos proyectos mineros. Esto no solo diversificaría las fuentes de empleo para los jóvenes de la región, sino que también podría ayudar a frenar la extracción ilegal de mineral. Además, se sugieren medidas como la instalación de barreras físicas y el restablecimiento de controles para verificar la procedencia del mineral, similar a las prácticas de empresas como Inti Raymi.

A medida que los precios del estaño siguen en aumento, la situación en Huanuni se vuelve más compleja, lo que obliga a las autoridades a buscar soluciones efectivas para un problema que ha existido durante años.