El Alto celebra 201 años de las Fuerzas Armadas con una parada militar significativa
El 7 de agosto de 2026, El Alto fue el escenario de una emotiva parada militar en conmemoración a los 201 años de las Fuerzas Armadas de Bolivia, donde se resaltó la importancia de la meritocracia y el sacrificio de los militares.
Por Rodrigo Aruquipa · 7 de agosto de 2026
La parada militar en honor a las Fuerzas Armadas de Bolivia se realizó el pasado 7 de agosto en la ciudad de El Alto, marcando un regreso a esta tradición después de siete años. Este evento no solo celebró el aniversario de la institución, sino que también subrayó el valor de la meritocracia y el compromiso hacia la nación.
Cerca de 5.000 efectivos de las diferentes ramas militares, incluidos el Ejército, la Fuerza Aérea Boliviana (FAB) y la Armada Boliviana, participaron en la ceremonia, que incluyó una exhibición de vehículos y equipamiento militar. Uno de los momentos más destacados fue el juramento a la bandera, donde el presidente Rodrigo Paz, en su calidad de Capitán General, instó a los soldados a reafirmar su compromiso con la defensa de la patria.
En su discurso, el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, General Víctor Hugo Balderrama, enfatizó la vocación de servicio de los militares y los instó a continuar sirviendo con dignidad y profesionalismo. Destacó la importancia de contar con fuerzas armadas bien preparadas que puedan enfrentar los desafíos actuales del país.
El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, también hizo hincapié en que las Fuerzas Armadas son una institución al servicio de Bolivia y no de ningún partido político o ideología. Además, resaltó el papel de las fuerzas durante los recientes conflictos sociales, asegurando que su misión fue proteger a la población y mantener el orden constitucional.
Justiniano concluyó que es fundamental fortalecer las capacidades del Estado, subrayando que las Fuerzas Armadas deben ser profesionales y modernas para responder a las nuevas amenazas que enfrenta el país. En este sentido, el compromiso y el sacrificio de los militares, así como el apoyo de sus familias, se mantuvieron como pilares fundamentales en la celebración.