Desigualdades en salud: la OMS revela cómo el género y la economía afectan los riesgos
Un nuevo informe de la OMS destaca que las enfermedades no transmisibles son responsables de la mayoría de las muertes a nivel mundial y señala que el género y la situación económica influyen en los riesgos para la salud.
Por Iván Ticona · 20 de octubre de 2026
Las enfermedades no transmisibles, como el cáncer, las afecciones cardíacas y respiratorias, y la diabetes, causan el 75% de las muertes a nivel global. La Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó un informe que examina cómo el sexo y el nivel socioeconómico impactan en los factores de riesgo de estas enfermedades.
El estudio reveló que el uso de tabaco es notablemente más común en hombres, con un 32,5% frente a solo un 6,6% en mujeres. En cuanto al consumo de alcohol, los hombres también lideran con un 52,2%, mientras que las mujeres alcanzan un 35,4%.
No obstante, las mujeres enfrentan desventajas en otras áreas. La obesidad y las dietas poco saludables afectan al 18,4% de las mujeres en comparación con un 13,8% de los hombres. Además, un 33,8% de las mujeres no realiza suficiente ejercicio, en contraste con el 28,7% de los hombres.
La hipertensión es más prevalente en hombres, alcanzando un 34,5%, mientras que en las mujeres es del 31,7%. Es posible que esto se deba a que las mujeres tienen mayores tasas de diagnóstico y tratamiento.
Analizando las diferencias por nivel económico, se observa que en países en desarrollo, el consumo de alcohol es mayor entre los más ricos (26,3%) en comparación con un 19,2% en los más pobres. Por otro lado, el tabaquismo es más frecuente en hombres de bajos recursos, con un 25,5% contra un 12,9% entre los hombres más adinerados.
En relación con la exposición a contaminantes, el 99,9% de la población más desfavorecida utiliza combustibles contaminantes para cocinar, en comparación con solo el 21,4% de los más ricos.
La OMS también analizó las diferencias entre áreas urbanas y rurales, encontrando que en las economías en desarrollo, la población urbana enfrenta un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, con un 47,8% de hipertensión frente a un 33,7% en el medio rural. Las ciudades también presentan tasas más altas de alcoholismo, obesidad e inactividad física, aunque el tabaquismo se mantiene similar en ambos entornos.
"Los ingresos, la educación, el género, la edad y el lugar de residencia pueden influir en la exposición de las personas a los factores de riesgo de las enfermedades no transmisibles y en su acceso a los servicios sanitarios", concluye la OMS.
La OMS espera que estos hallazgos ayuden a los países a adecuar sus políticas sanitarias, identificar brechas en la cobertura y evaluar si las mejoras en salud benefician a todos los sectores de la población.