POLÍTICA

Controversia en la OEA: Gobierno boliviano presenta información errónea sobre un chofer muerto que está vivo

Un video del Gobierno en la OEA incluyó la supuesta muerte de un chofer durante bloqueos, aunque se comprobó que estaba vivo. Este hecho genera dudas sobre la veracidad de la información oficial.

Por Marisol Callisaya · 4 de septiembre de 2026

El Gobierno de Bolivia generó una controversia al presentar un video en la OEA, donde se afirmaba falsamente que un chofer había muerto por las protestas de mayo y junio. Este video fue mostrado el 3 de septiembre de 2026, en el marco de un informe sobre los 53 días de bloqueos en el país.

En el video se mencionaba que "un conductor perdió la vida dentro de la cabina de su camión" durante un bloqueo, mostrando a otros transportistas intentando abrir la puerta del vehículo. Sin embargo, Bolivia Verifica había demostrado semanas antes que el chofer estaba vivo.

Según la verificación realizada por Bolivia Verifica el 15 de junio, el chofer había estado en la cabina por problemas de salud, pero luego salió. Además, se confirmó que el incidente ocurrió en la frontera de Desaguadero, en el lado peruano, y no en la ruta Oruro-El Alto como se había indicado.

Este hecho se vuelve relevante porque el Gobierno utilizó el video para apoyar su narrativa sobre los efectos negativos de los bloqueos. En la misma presentación, el ministro Fernando Aramayo mencionó que hubo 22 muertes, de las cuales 19 correspondían a personas no involucradas en las movilizaciones, además de reportar pérdidas económicas que superan los Bs 14.000 millones.

El informe de la OEA sobre la crisis en Bolivia resaltó la seriedad de las consecuencias de los bloqueos y pidió proteger la vida, la salud y los servicios esenciales. Asimismo, sugirió que se amplíen los diálogos y que se respeten tanto el derecho a la protesta como los derechos de los demás.

El uso de un dato falso en un informe oficial ante un organismo internacional plantea serias interrogantes sobre la validez de la evidencia presentada. Aunque esto no desvirtúa todas las denuncias del Gobierno sobre los bloqueos, sí cuestiona la precisión y rigor con que se preparó la información.