Consejos para evitar el mal de altura en tu viaje a La Paz
Si planeas visitar la sede de gobierno o explorar el altiplano boliviano, es importante estar preparado para el mal de altura, conocido como sorojchi. Aquí te mostramos cómo prevenirlo y disfrutar de tu experiencia sin contratiempos.
Por Verónica Limachi · 5 de agosto de 2026
Bolivia es hogar de algunas de las ciudades más elevadas del planeta, siendo La Paz una de ellas, situada a más de 3.600 metros sobre el nivel del mar. Esta altitud puede causar sorojchi en quienes no están acostumbrados a estas alturas.
Los síntomas comunes incluyen dolor de cabeza, mareos, fatiga, falta de aire, náuseas y pérdida de apetito. Aunque generalmente son leves y tienden a desaparecer con el tiempo, tomar medidas adecuadas puede hacer que tu estadía sea más placentera.
Para prevenir el mal de altura, se recomienda descansar durante las primeras horas tras llegar y evitar actividades físicas intensas. Además, es fundamental mantenerse bien hidratado, bebiendo agua con regularidad, y consumir alimentos ligeros como sopas, frutas y carbohidratos que sean fáciles de digerir. Es recomendable también evitar el alcohol y las comidas muy pesadas mientras tu cuerpo se adapta a la altitud. Si es posible, es preferible ascender gradualmente, especialmente si viajas por carretera.
Para aliviar los síntomas, muchos bolivianos recurren al mate de coca o infusiones de muña, bebidas tradicionales que ayudan a mitigar las molestias relacionadas con la altura. Existen también medicamentos de venta libre, como las Sorojchi Pills, que algunos viajeros utilizan para mejorar su bienestar. En caso de sufrir dolores de cabeza, analgésicos como paracetamol o ibuprofeno pueden ser útiles, siempre que no haya contraindicaciones médicas.
Si los síntomas no mejoran, se agravan con el tiempo, o si experimentas dificultad para respirar, confusión, pérdida del equilibrio o dolor en el pecho, es crucial buscar atención médica de inmediato, ya que podrían ser indicativos de complicaciones serias del mal de altura.
Disfrutar de lugares como La Paz, Potosí, el Salar de Uyuni o el Parque Nacional Sajama puede resultar en experiencias inolvidables. Según el neumólogo Gustavo Zubieta, director del Instituto Pulmonar y Patología en Altura, la clave es permitir que el cuerpo se adapte de forma gradual a la baja concentración de oxígeno y no subestimar ningún síntoma. Con una buena planificación, hidratación y descanso, la mayoría de los visitantes se logra aclimatar en uno o dos días y disfrutar al máximo de las maravillas que Bolivia tiene para ofrecer.