Comunidades de Viacha denuncian la muerte de animales por contaminación minera
Los pobladores de al menos nueve comunidades en Viacha están alarmados por la contaminación causada por actividades mineras, que han resultado en la muerte de numerosos animales y han perjudicado la producción agrícola.
Por Verónica Limachi · 17 de septiembre de 2026
En el municipio de Viacha, al norte de La Paz, se han presentado serias quejas por parte de los comunarios, quienes afirman que la contaminación generada por empresas mineras ha afectado a al menos nueve comunidades. Los habitantes sostienen que la llegada de estas empresas auríferas ha desencadenado una crisis ambiental en la zona.
Los comunarios informan que decenas de animales han muerto tras consumir agua contaminada. Un poblador relató: “Se han muerto 20 ganados y gallinas por las aguas que consumían. Los animales dormían y ya no despertaban. Hemos perdido ovejas y otros animales debido a que el pozo está contaminado.”
El mismo comunario calificó de "ilegales" a las empresas mineras que operan en la región y aseguró que están utilizando sustancias altamente perjudiciales como el cianuro y el mercurio, lo que ha llevado a que todo el entorno esté severamente contaminado y se agrave con el tiempo.
Una visita de UNITEL a la comunidad Mamani corroboró la situación alarmante. Los vecinos expresaron su preocupación por la muerte de animales debido al consumo de agua contaminada y señalaron que la actividad minera ha impactado negativamente la producción de leche en la región.
“Estamos realmente preocupados. Son nueve comunidades afectadas y los animales han desaparecido, ya no hay vida en esta zona. Antes éramos una cuenca lechera. Pedimos al alcalde que respete la ley que prohíbe la minería”, argumentó otro comunario.
Rubén Mamani, exdirigente de Jach’a Marka, comentó que existen opositores dentro de la comunidad que se resisten a permitir la investigación en el área afectada. Esto genera dudas sobre la voluntad de algunos habitantes para denunciar la situación.
Mamani agregó que es extraño que las comunidades no deseen la llegada de investigadores, implicando que podrían estar colaborando con las operaciones de las empresas mineras irregulares que están causando este daño ambiental.