Cementerio de Trenes: un tesoro histórico al lado del Salar de Uyuni
Ubicado a solo tres kilómetros de Uyuni, en Potosí, el Cementerio de Trenes se ha convertido en un atractivo turístico imperdible, destacando 18 locomotoras que cuentan la historia del transporte en Bolivia desde el siglo XIX.
Por Verónica Limachi · 4 de agosto de 2026
Este museo al aire libre es uno de los destinos más frecuentados por turistas, tanto nacionales como internacionales, que se dirigen al famoso Salar de Uyuni. Las grandes locomotoras de hierro, que han resistido el paso del tiempo, ofrecen a los visitantes la oportunidad de explorar su interior y conocer más sobre la rica historia ferroviaria de Bolivia.
Isaac Fermín Chara, un guía local, compartió que las locomotoras empezaron su recorrido en 1889, en un periodo donde el ferrocarril era crucial para el movimiento de minerales y personas en el altiplano. "Es un espacio cultural vibrante. La gente se acerca, sube y revive los tiempos pasados, cuando estas locomotoras a vapor eran el medio de transporte principal", comentó durante una visita guiada.
El Cementerio de Trenes simboliza el crecimiento económico que la minería trajo al país por más de un siglo, funcionando como la primera parada en muchos de los tours que inician desde Uyuni hacia el salar y otros destinos en el suroeste potosino.
Cada día, cientos de visitantes llegan a este lugar para explorar, fotografiarse y admirar las majestuosas locomotoras, que aún generan asombro. Muchos optan por realizar el recorrido desde el centro de la ciudad a pie, disfrutando del paisaje y conociendo esta joya histórica.
Un aspecto destacado del Cementerio es que permanece abierto las 24 horas, brindando a los turistas la posibilidad de visitarlo tanto al amanecer como al atardecer. Las antiguas locomotoras son el fondo perfecto para fotos, especialmente en esos momentos del día, cuando el altiplano ofrece vistas impresionantes.
Este sitio no solo es uno de los íconos turísticos de Uyuni, sino también una representación del valioso patrimonio ferroviario de Bolivia. Los encargados del lugar invitan a las familias y visitantes a acercarse y conocer una parte fundamental de la historia nacional, además de vivir una experiencia única.