ECONOMÍA

Cambio en la venta de diésel: Lo que debes saber sobre el nuevo decreto

El Gobierno boliviano ha implementado el Decreto Supremo N° 5676, que modifica la venta de diésel con el fin de mejorar el abastecimiento y combatir el contrabando. Aquí te contamos los detalles.

Por Marco Yujra · 17 de agosto de 2026

El Gobierno de Bolivia ha realizado modificaciones en la comercialización de diésel mediante el Decreto Supremo N° 5676, promulgado el 16 de agosto de 2026. Esta iniciativa tiene como finalidad regular el abastecimiento, reducir el desvío de combustible y eliminar las filas en las estaciones de servicio.

Una de las principales modificaciones establece un Precio Referencial de Bs 18 por litro para consumidores que adquieren grandes volúmenes de diésel, como Grandes Consumidores (Gracos), Clientes Directos y Usuarios Directos. Los demás consumidores, como familias y transportistas, continuarán pagando precios regulados.

La decisión del Gobierno se debe a un problema fundamental: la importación de diésel a precios cada vez más altos, mientras que el precio interno se mantiene regulado. Esto ha generado una brecha que, según el Gobierno, ha propiciado el contrabando y el desvío de combustible.

El decreto menciona que el aumento en los costos de importación, la inestabilidad de los precios internacionales y las variaciones en el tipo de cambio han impactado negativamente en la situación financiera de YPFB. Las mafias se aprovechan de la diferencia de precios, comprando diésel a un costo bajo en Bolivia y revendiendo a un precio mucho más alto en mercados externos.

¿Quiénes se ven afectados por el nuevo precio?

El nuevo precio de Bs 18 por litro se aplica exclusivamente a los grandes consumidores que compran diésel para uso propio y que están registrados en las siguientes categorías:
– Usuario Directo: adquiere entre 120 y 5,000 litros mensuales.
– Cliente Directo: compra entre 5,000 y 19,999 litros mensuales.
– Gran Consumidor (GRACO): compra 20,000 litros o más al mes.

El decreto garantiza que las familias y particulares no verán un aumento en los precios que pagan habitualmente. Por lo tanto, el impacto del nuevo precio se limita a aquellos consumidores que requieren grandes cantidades de diésel.

En el caso de que un particular necesite diésel adicional, este se venderá al nuevo precio referencial, mientras que su consumo habitual seguirá siendo al precio regulado.

Los objetivos de este cambio son claros: disminuir el margen de ganancia que favorece el contrabando y acercar el precio que pagan los grandes consumidores al costo real de importación del diésel, para así combatir el problema del desvío de combustible.