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Perú desmantela estaciones de telecomunicaciones ilegales en prisiones

El gobierno de Perú realiza un operativo para eliminar antenas que permitían la comunicación ilegal de presos con el exterior, comenzando en el Callao.

Por Marco Yujra · 26 de octubre de 2026

Este lunes, la presidenta de Perú, Keiko Fujimori, anunció el inicio de un operativo que busca desmantelar 48 estaciones y 43 antenas de telecomunicaciones ilegales ubicadas alrededor de las cárceles del país. Este esfuerzo se enfoca en cortar las conexiones que permiten a los internos comunicarse con sus cómplices en el exterior.

El operativo comenzó en una cárcel del Callao, una provincia cercana a Lima, donde se destruirán los equipos que facilitan la comunicación clandestina entre los internos y los líderes de bandas criminales.

Fujimori indicó que se realizó un trabajo previo para identificar las señales ilegales que llegan a los penales y que han sido utilizadas por los internos. Asimismo, destacó que la intervención cuenta con el respaldo de una orden judicial, lo que permite el derribo de las antenas en el Callao, que es solo la primera de cuatro prisiones que serán atacadas en este operativo.

Control continuo de las cárceles

La presidenta afirmó que se implementará un control constante en todos los penales, afirmando que "no habrá más señales ilegales". Este control es parte de una estrategia más amplia de su gobierno para recuperar el mando sobre las cárceles del país.

El combate al crimen organizado se ha convertido en una prioridad para la administración de Fujimori, especialmente frente al aumento de delitos como la extorsión y el sicariato, que afectan a diversas industrias y a la población en general.

Recientemente, Jhonsson Cruz, líder de la banda criminal Los Pulpos, fue trasladado a la Base Naval del Callao, donde están recluidos los delincuentes más peligrosos del país. Cruz fue capturado en Bolivia y es responsable de varios crímenes, entre ellos el secuestro de un empresario minero.

La Base Naval del Callao también alberga a Erick Mendoza, conocido como El Monstruo, otro líder criminal que fue capturado el pasado septiembre en Paraguay. Esta prisión es considerada de máxima seguridad en Perú y se utiliza para recluir a los convictos más peligrosos.