Lula tendrá que negociar con una fuerte oposición en el Congreso
El presidente electo de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, enfrentará desde 2027 su mayor desafío legislativo con un Congreso dominado por fuerzas opositoras, lo que obligará a buscar consensos para implementar su agenda.
Por Iván Ticona · 26 de octubre de 2026
Luiz Inácio Lula da Silva, quien fue reelegido el pasado domingo para su cuarto mandato no consecutivo, deberá tratar con la mayor fuerza opositora en el Congreso durante sus gestiones, comenzando en 2027. Esta situación lo llevará a tener que hacer concesiones para avanzar en sus proyectos.
Carlos Pereira, politólogo de la Fundación Getúlio Vargas, destacó que el presidente enfrentará significativas dificultades en la aprobación de sus iniciativas, señalando que el costo de la gobernabilidad será superior al de sus mandatos anteriores.
El Partido Liberal (PL), que postuló a Flávio Bolsonaro como candidato presidencial, se convertirá en la primera fuerza opositora en el Senado y en la Cámara de Diputados a partir de febrero, con 28 senadores y 121 diputados. Comparado con sus primeros mandatos, la oposición en el Congreso ha crecido considerablemente.
En sus anteriores gestiones, Lula tuvo que lidiar con una oposición que contaba con 84, 66 y 99 diputados, respectivamente. En contraste, los partidos de izquierda solo tendrán 15 senadores y 124 diputados en esta nueva etapa.
La dinámica entre Lula y el bloque conocido como el 'Centrão', que agrupa a partidos de centro y centroderecha, será crucial. Este grupo, que en total suma 246 diputados y 30 senadores, puede ser determinante para la gobernabilidad y podría abrir espacios de negociación con Lula.
"Estoy seguro de que nuestros parlamentarios elegidos seguirán defendiendo los buenos proyectos y que mantendrán una relación republicana con el Gobierno en defensa de objetivos comunes", expresó Gilberto Kassab, presidente del PSD, una de las principales fuerzas del 'Centrão'.
Con el eventual respaldo del 'Centrão', el PL no solo tendría mayoría, sino también la capacidad de modificar la Constitución, ya que alcanzaría hasta 367 diputados y 57 senadores, superando los umbrales necesarios.
Lula, al referirse a los posibles desafíos, comentó que no fue él quien eligió el Congreso actual, sino el pueblo. Por tanto, está dispuesto a trabajar con ellos para lograr avanzar en sus propuestas. La elección de los presidentes de la Cámara de Diputados y del Senado será una de las primeras pruebas de su nuevo mandato.
Lula busca la continuidad de Hugo Motta y Davi Alcolumbre en sus respectivas presidencias de la Cámara Baja y del Senado, lo que facilitaría el diálogo con la cúpula legislativa. Sin embargo, la fortaleza del PL podría complicar sus intenciones de mantener una agenda favorable a sus propuestas sociales.
Además, Lula tendrá que equilibrar las demandas de sus aliados con mantener un control fiscal, ya que muchos del 'Centrão' abogan por un ajuste fiscal que podría afectar sus promesas sociales.