SOCIEDAD

Crisis del GLP en Bolivia: denuncia de irregularidades en la distribución

Las dificultades para acceder a garrafas de gas licuado de petróleo (GLP) han generado preocupación en muchas familias bolivianas, mientras se investigan denuncias de desviaciones en su distribución y comercialización.

Por Marco Yujra · 22 de octubre de 2026

La situación del gas licuado de petróleo (GLP) en Bolivia ha despertado inquietudes en la población, especialmente con la creciente dificultad para encontrar garrafas en ciertos sectores del país. La diputada Ximena Arispe, parte de la Comisión Especial de Investigación de Hidrocarburos, compartió su análisis sobre este tema en el programa Al Día Tu Día, resaltando los problemas de control y fiscalización en la distribución de este recurso vital.

Recientemente, el 20 de octubre de 2026, la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) llevó a cabo un operativo en El Alto, donde fueron incautadas 264 garrafas de GLP que estaban destinadas a un mercado ilegal. El camión que transportaba las garrafas fue detenido debido a que había entregado más de 30 cilindros de manera irregular a un vehículo particular antes de ser interceptado por las autoridades.

El 21 de octubre, el Ministerio de Hidrocarburos y Energías reportó que durante este mes se habían decomisado un total de 659 garrafas de GLP y 14.097 litros de gasolina, además de haber detenido a nueve personas y confiscado tres vehículos. Un operativo destacado ocurrió en la terminal interdepartamental de El Alto, donde también se encontraron garrafas que se vendían de manera irregular.

El ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco, señaló que existen sospechas de complicidad entre algunos funcionarios del sector y los desvíos de garrafas, mencionando irregularidades en varias ciudades como Sucre, Beni y El Alto. Estas afirmaciones, según el ministro, deben ser objeto de investigación para esclarecer responsabilidades.

YPFB (Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos) y la ANH desempeñan un papel crucial en la cadena de suministro y regulación del GLP. Se han intensificado los controles de distribución y se están implementando sistemas georreferenciados para rastrear las garrafas. Esto busca mejorar la trazabilidad y evitar los desvíos, asegurando así que el GLP llegue a los hogares que realmente lo necesitan.

La participación de la Comisión Especial de Investigación de Hidrocarburos es fundamental para la fiscalización del sector. Recientemente, se aprobó un informe que investiga irregularidades en la compra de combustibles, y aunque se centró en gasolina, también debe considerarse en el contexto de la actual crisis del GLP.

Para muchas familias, el acceso al GLP es esencial para sus actividades diarias. La escasez y las irregularidades en la distribución no solo complican la preparación de alimentos, sino que también generan gastos adicionales al tener que buscar garrafas en diferentes lugares. Es crucial que las autoridades garanticen un suministro regular y que se tomen medidas efectivas para abordar las denuncias de comercialización irregular.