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Fallece Margaret Hamilton, la pionera del software de la misión Apolo 11

Margaret Hamilton, la científica que desarrolló el software crucial para el alunizaje de la misión Apolo 11, ha fallecido a los 90 años. Su legado perdurará en el mundo de la ingeniería y la exploración espacial.

Por Rodrigo Aruquipa · 8 de octubre de 2026

La ingeniera Margaret Hamilton, reconocida por su innovador trabajo en el desarrollo del software de las misiones Apolo de la NASA, falleció a la edad de 90 años. Su muerte se produjo el 30 de septiembre, según confirmaron fuentes del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), donde llevó a cabo gran parte de su carrera profesional.

Hamilton fue una figura clave en la historia de la ingeniería de software, liderando el equipo que desarrolló el programa que permitió a los astronautas estadounidenses Neil Armstrong y Buzz Aldrin realizar el primer alunizaje en 1969. El MIT destacó su contribución al señalar que fue una de las primeras ingenieras en un campo que aún estaba en pañales.

Durante su tiempo en el MIT, que abarcó desde 1959 hasta mediados de la década de 1970, Hamilton dirigió la División de Ingeniería de Software. Fue en este rol donde su equipo se encargó de escribir y probar el software a bordo del módulo lunar, crucial para el éxito de la misión Apolo 11.

Un momento crítico en la misión Apolo 11 ocurrió justo antes del alunizaje, cuando el ordenador a bordo emitió una alarma debido a una sobrecarga. Gracias a la anticipación del equipo de Hamilton, el software estaba diseñado para desactivar tareas menos prioritarias, permitiendo que el alunizaje se llevara a cabo con éxito.

En 2016, el entonces presidente Barack Obama le otorgó la Medalla Presidencial de la Libertad, reconociendo su papel vital en la historia de la exploración espacial y destacando su figura como un ejemplo de las mujeres que abrieron camino en la ciencia y la tecnología.

Nacida en Indiana en 1936, Hamilton inició sus estudios en matemáticas en la Universidad de Michigan, continuando su formación en el Earlham College. Después de mudarse a Boston, comenzó a trabajar en el MIT inicialmente como apoyo a su esposo durante sus estudios de derecho, pero pronto se convirtió en una pionera en su campo.

Después de su tiempo en el MIT, Hamilton fundó varias empresas de software, incluyendo Hamilton Technologies, la cual sigue activa en Massachusetts. Su legado sigue inspirando a nuevas generaciones de ingenieros y científicos, tal como lo expresó el Earlham College en un comunicado sobre su fallecimiento.

Hamilton deja atrás una hija, dos nietos y cuatro bisnietos, dejando un legado imborrable en la historia de la ciencia y la tecnología.