Claves para identificar deudas beneficiosas y perjudiciales
Salvador Ortega, economista experto en finanzas, aconseja evaluar con cuidado cualquier préstamo en el actual panorama económico para asegurar la estabilidad financiera familiar.
Por Marisol Callisaya · 3 de agosto de 2026
El economista Salvador Ortega ha subrayado la importancia de analizar cualquier tipo de préstamo antes de asumir una deuda, especialmente en el contexto económico actual, donde el costo del dinero puede impactar la economía familiar.
Ortega define como deuda buena aquella que se utiliza para adquirir activos o realizar inversiones que generen valor a largo plazo. Ejemplos de estas deudas incluyen la compra de una vivienda, la adquisición de mercancías para un negocio, la inversión en emprendimientos o los gastos destinados a educación y formación.
Por otro lado, una deuda se considera mala cuando se destina a adquirir bienes que pierden valor con el tiempo. Ortega menciona artículos como celulares y televisores, además de advertir sobre el peligro de solicitar nuevos préstamos para saldar deudas anteriores, lo que puede llevar a una acumulación de obligaciones financieras, conocido como efecto bola de nieve.
El especialista enfatiza que es crucial conocer la tasa de interés y el costo total del crédito antes de firmar cualquier contrato. Los créditos para vivienda social y préstamos productivos suelen tener condiciones más favorables, mientras que los créditos de consumo y ciertos préstamos informales pueden tener tasas más altas.
Respecto a las tarjetas de crédito, Ortega señala que pueden ser útiles si se utilizan de manera consciente. Sin embargo, muchas personas ignoran los costos asociados, lo que puede generar problemas de endeudamiento.
Antes de solicitar un crédito, el economista sugiere hacerse tres preguntas: ¿Sé cuánto pagaré al final del préstamo? ¿Mis cuotas no superan el 30% de mis ingresos? ¿El bien que adquiriré se revalorizará o depreciará?
Sobre los pasanakus, Ortega indica que pueden ser ventajosos para quienes reciben el dinero primero, permitiendo su inversión inmediata, mientras que aquellos que obtienen el dinero al final pierden oportunidades.
Finalmente, el experto aconseja a las familias planificar sus gastos, evitar compras impulsivas y analizar detenidamente las condiciones de los créditos. Una buena gestión financiera puede convertir el endeudamiento en una herramienta de crecimiento, mientras que decisiones apresuradas pueden poner en riesgo la economía familiar.