Una semana sin subvención al diésel: repercusiones y reacciones
El fin de la subvención al diésel ha generado cambios en la economía boliviana y ha activado reacciones tanto de apoyo como de rechazo entre los distintos sectores, especialmente el transporte y los comerciantes.
Por Dayana Poma · 25 de septiembre de 2026
Desde el viernes pasado, el Gobierno eliminó la subvención al diésel, lo que ha desencadenado una serie de cambios económicos y sociales que se han comenzado a sentir en el país.
A solo una semana de esta decisión, varios productos han experimentado aumentos de precios, así como también las tarifas del transporte interdepartamental, lo que ha generado preocupación en la población.
Defensa del Gobierno sobre la medida
El Gobierno ha justificado esta decisión como un paso necesario para reducir el impacto financiero que representaba la subvención en las cuentas del Estado. Aseguran que ahora el diésel tendrá un precio equivalente al costo de importación.
Las autoridades del Ejecutivo han calificado esta medida como un acto de responsabilidad, afirmando que todos los bolivianos deben asumir este cambio de forma consciente.
"Está tomando una decisión real que tenemos que asumir todos los bolivianos de manera responsable".
Sin embargo, algunos sectores, especialmente el transporte, han manifestado su descontento, indicando que los nuevos costos operativos dificultan la continuidad de sus actividades.
Un representante del sector del transporte expresó su preocupación: "No podemos salir porque no podemos trabajar a desgano. Invertir casi 1.000 bolivianos al día para ganar 500, ¿quién lo haría?".
Impacto en la canasta familiar
La eliminación de la subvención también ha afectado los precios de algunos alimentos. Comerciantes han reportado aumentos en productos básicos de la canasta familiar, como el caso de la papa y la arveja.
Una comerciante comentó que la libra de arvejita pasó de 6 a 7 bolivianos y la zanahoria de 10 a 12 bolivianos, reflejando el impacto directo en los precios.
En respuesta a esta situación, el Gobierno ha propuesto la conversión de vehículos al uso de Gas Natural Vehicular (GNV) y la importación de crudo, aunque desde el sector transporte hay dudas sobre la viabilidad de estas medidas en el corto plazo.
A pesar de las críticas, el Gobierno ha reafirmado que la eliminación de la subvención al diésel es una medida irreversible, alegando que revertirla tendría un efecto negativo en la economía nacional.
Las autoridades han señalado que es una decisión compleja, pero necesaria para la recuperación económica del país. "Son complejas, pero que son decisiones que tenemos que tomar todos los bolivianos si queremos recuperar futuro".