Detienen al exdiputado brasileño Neno Razuk en la frontera con Bolivia
La Policía boliviana arrestó al exlegislador Neno Razuk el 2 de agosto de 2026, vinculado a redes de juegos de azar ilegales, mientras se encontraba prófugo desde julio.
Por Dayana Poma · 3 de agosto de 2026
El exdiputado del estado brasileño de Mato Grosso do Sul, Neno Razuk, fue capturado por la Policía boliviana el 2 de agosto de 2026 en la frontera con Brasil. Este arresto se llevó a cabo en el contexto de operativos de seguridad orientados a desmantelar redes criminales, especialmente aquellas relacionadas con el juego ilegal.
Razuk se encontraba en la lista de los más buscados tras haber evadido a la justicia desde julio de este año. Al momento de su captura, los agentes de la Policía le solicitaron su identificación y, al verificar sus datos, encontraron una orden de arresto emitida por el sistema judicial brasileño por su conexión con actividades ilícitas en Campo Grande.
Las investigaciones, llevadas a cabo por el Grupo de Acción Especial para la Lucha contra el Crimen Organizado (Gaeco), iniciaron en diciembre de 2023, revelando una red criminal que operaba el juego de lotería conocido como ‘jogo do bicho’. En la primera fase de estas pesquisas, se emitieron órdenes de captura para diez personas, incluido Razuk, tras denuncias de robos violentos entre grupos rivales del negocio ilegal.
A pesar de que Neno Razuk negó las acusaciones, los informes del Gaeco retrataron un panorama en el que la violencia era empleada para mantener el control del negocio. La organización contaba con la participación de policías, lo que complicaba la situación en la región.
Desde entonces, las autoridades realizaron varias fases de operativos, incluyendo la incautación de 700 máquinas de juego ilegales en octubre de 2023. Razuk fue identificado como un líder clave en esta red criminal, que también involucraba a su familia, siendo su padre, Roberto Razuk, considerado el jefe histórico de la organización.
La detención de Neno Razuk no solo busca limitar las operaciones del crimen organizado, sino que también refleja el esfuerzo de las autoridades bolivianas por mejorar la seguridad en la frontera con Brasil, donde la percepción de inseguridad se ha intensificado en los últimos tiempos.