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Zonas de riesgo en Bolivia: Senkata, Chapare y Santa Cruz bajo observación

El Gobierno ha señalado a Senkata, el Trópico de Cochabamba y varias áreas de Santa Cruz como posibles focos de protesta, a partir de informes de inteligencia presentados en la Asamblea Legislativa.

Por Dayana Poma · 17 de septiembre de 2026

Durante un reciente debate en la Asamblea Legislativa, el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, informó que tras estudios de inteligencia, se han identificado varias regiones con riesgo de disturbios, entre las cuales destacan Senkata, el Trópico de Cochabamba y distintas localidades en Santa Cruz.

Oviedo advirtió que podrían intensificarse las movilizaciones en estas áreas a partir del 18 de septiembre, mencionando específicamente San Julián, Yapacaní y el sector del puente San Pablo, que conecta Santa Cruz con Beni. El ministro añadió que desde el Trópico se estarían enviando "activistas" a otras regiones para organizar nuevas protestas, aunque no proporcionó más detalles sobre estos grupos.

Para respaldar la extensión del estado de excepción, el Gobierno presentó un total de 12 informes técnicos, que incluyen documentos de la Policía, del Ministerio de Gobierno, del Ministerio de Defensa y de las Fuerzas Armadas. Según el ministro Oviedo, estos informes identifican diversas amenazas y bloqueos activos en todo el país.

El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, describió el nivel de riesgo en Santa Cruz como "muy alto", mientras que en La Paz, El Alto y Cochabamba se consideró "alto" y en otras regiones se evaluó como "medio-alto".

La advertencia sobre la posibilidad de nuevos conflictos fue utilizada por el Gobierno para justificar la prórroga del estado de excepción, el cual fue aprobado por la Asamblea Legislativa con 100 votos a favor, extendiéndose por otros 90 días. Esta medida sigue a un periodo de 53 días de bloqueos que tuvo lugar entre mayo y junio, lo que el Gobierno considera un antecedente de la actual situación.

A pesar de la postura del Ejecutivo, diversos sectores sociales y legisladores han cuestionado la necesidad de esta prórroga, sugiriendo que el Gobierno debería enfocarse en el diálogo y en atender las demandas económicas y sociales que preocupan a la población.