SOCIEDAD

Errores comunes en el desayuno que te impiden perder peso

El desayuno es esencial para empezar el día, pero ciertos errores pueden afectar tu peso. Aquí te presentamos tres hábitos que deberías revisar.

Por Marisol Callisaya · 16 de septiembre de 2026

El desayuno juega un papel crucial en nuestra alimentación y puede influir en la saciedad a lo largo del día. Muchas personas no son conscientes de que ciertos hábitos alimenticios, como un alto consumo de azúcares y carbohidratos refinados, pueden desencadenar un aumento en el apetito rápidamente.

Errores a evitar en el desayuno

  • Comer sin hambre
  • Consumir alimentos con alto contenido de azúcar
  • Abusar de carbohidratos refinados

El Dr. Jason Fung, un experto en diabetes y autor de varios libros sobre nutrición, destaca la importancia de revisar nuestros hábitos matutinos. Por ejemplo, es común desayunar muy temprano, a pesar de que nuestro cuerpo aún puede estar en un estado de ayuno de la noche anterior. Si cenas temprano, como a las 6:00 p.m., y desayunas a las 8:00 a.m., tu cuerpo habrá tenido 14 horas para digerir y utilizar sus reservas de energía.

Fung explica que al despertarnos, nuestro cuerpo experimenta un pico en hormonas que ayudan a liberar energía almacenada. Por lo tanto, si no sientes hambre a primera hora, es mejor esperar un poco antes de comer y permitir que tu cuerpo use su energía acumulada.

Otro problema común es la ingesta de alimentos que contienen azúcares ocultos. Muchos desayunos que consideramos saludables son en realidad altos en azúcar, como cereales, yogures endulzados y muffins. Esto se debe a que, en la búsqueda de opciones bajas en grasa, las industrias han agregado azúcar en exceso, lo que puede contribuir a problemas de salud como la resistencia a la insulina.

Finalmente, se recomienda tener cuidado con los carbohidratos refinados. Aunque son rápidos y fáciles de preparar, alimentos como el pan blanco pueden provocar picos de glucosa e insulina, lo que a su vez puede aumentar el hambre en poco tiempo. En lugar de esto, se sugiere optar por opciones más nutritivas como huevos, proteínas de calidad y avena de cocción lenta.