SOCIEDAD

Red Esperanza: la iniciativa estudiantil que conecta necesidades con soluciones en El Alto

Estudiantes de Psicología e Ingeniería de Sistemas de Unifranz crearon Red Esperanza, una herramienta digital que facilita el apoyo a familias vulnerables en los barrios de El Alto.

Por Dayana Poma · 14 de septiembre de 2026

Un grupo de estudiantes y egresados de Psicología e Ingeniería de Sistemas de la Universidad Franz Tamayo (Unifranz) desarrolló la Red Esperanza, una innovadora herramienta digital que tiene como objetivo simplificar la identificación, derivación y seguimiento de personas y familias que se encuentran en situaciones vulnerables.

Gabriela Equise Gutiérrez, docente del proyecto, mencionó que "Red Esperanza" surgió de la necesidad de los estudiantes por escuchar las historias de las familias en los barrios de El Alto, quienes enfrentan diversas dificultades. A lo largo de un año y medio, esta experiencia se transformó en una propuesta que combina el conocimiento psicológico con el desarrollo tecnológico proporcionado por los estudiantes de sistemas.

Un caso emblemático que destacó en este proceso fue el de Don Joaquín, un vecino de Villa Adela que vive con su madre enferma de cáncer y que se encuentra en una complicada situación económica. Su historia ayudó a los estudiantes a comprender la importancia de conectar las necesidades de la comunidad con las respuestas disponibles para brindar apoyo.

Antes de desarrollar la aplicación, los estudiantes realizaron un diagnóstico en los barrios de Villa Adela y Río Seco, donde dialogaron con 220 familias. Los resultados mostraron que el 50,5% de los hogares vivía en condiciones de vulnerabilidad y que el 45,5% no conocía las rutas de apoyo en su entorno.

Durante la primera etapa del proyecto, los estudiantes trabajaron directamente con las familias para brindar acompañamiento. En la segunda fase, ayudaron a realizar derivaciones hacia servicios de atención psicológica, gestiones de seguros de salud y talleres sobre temas como salud mental, autocuidado y resolución de conflictos.

Funcionamiento de la herramienta

Red Esperanza consiste en una aplicación para las juntas vecinales y una plataforma web destinada a las instituciones que forman parte de esta red. Cuando se identifica un caso, se le asigna un código único y un nivel de prioridad, lo que permite a las instituciones involucradas atender el caso y actualizar su estado, facilitando así un seguimiento efectivo.

Luis Fernando Callisaya, egresado de Ingeniería de Sistemas y parte del desarrollo de la herramienta, explicó que la plataforma responde a la necesidad de sistematizar la información, ya que anteriormente muchas situaciones se registraban de manera verbal o en papel, lo que complicaba su seguimiento.

La Red Esperanza también aborda una necesidad más amplia relacionada con la salud mental. Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), en América Latina y el Caribe, más del 77,9% de las personas con trastornos mentales no reciben atención adecuada. Por esto, el proyecto se alinea con el programa mhGAP del Ministerio de Salud en Bolivia, que busca mejorar la atención comunitaria en salud mental.

Eve Gómez, vicerrectora de Unifranz El Alto, destacó que esta iniciativa no solo es una experiencia de aprendizaje, sino también una forma de conectar la educación con la realidad. "La tecnología tiene su verdadero valor cuando sirve de puente para brindar respuestas a quienes más lo necesitan", enfatizó durante el lanzamiento del proyecto.

El desafío que enfrenta ahora la Red Esperanza es ampliar la participación de diversas instituciones, juntas vecinales y organizaciones sociales. Gregorio Condori, director de Desarrollo Integral del Gobierno Autónomo Municipal de El Alto, celebró la iniciativa estudiantil y su potencial para mejorar la conexión entre la comunidad y los servicios de apoyo. El objetivo es que la herramienta digital facilite un camino claro para la atención de las necesidades detectadas en los barrios.

De esta manera, Red Esperanza aspira a que las necesidades identificadas en El Alto no queden en simples conversaciones, sino que se traduzcan en acciones concretas para brindar apoyo a quienes más lo requieren.