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La centroizquierda sueca se alza con una estrecha victoria en las elecciones parlamentarias

Las elecciones en Suecia han arrojado un resultado muy ajustado, donde la socialdemócrata Magdalena Andersson lidera el bloque de centroizquierda, aunque la formación del nuevo gobierno queda en suspenso.

Por Marisol Callisaya · 14 de septiembre de 2026

En las recientes elecciones parlamentarias en Suecia, el bloque de centroizquierda, encabezado por la socialdemócrata Magdalena Andersson, logró imponerse por un margen muy reducido. Con más del 98% de los votos contabilizados, la oposición alcanzó alrededor del 49,5% de los sufragios, mientras que el bloque de derecha obtuvo un 49,1%, lo que equivale a una diferencia de solo unos pocos miles de votos.

De acuerdo con las proyecciones actuales, el bloque de centroizquierda podría obtener 176 escaños en el Parlamento, que cuenta con un total de 349, mientras que el bloque de derecha se quedaría con 173 escaños. El Partido Socialdemócrata de Andersson se mantiene como la fuerza más votada, con cerca del 28%. Por su parte, los Demócratas de Suecia, un partido de ultraderecha, han perdido su posición como segunda fuerza, siendo superados por el Partido Moderado, dirigido por el primer ministro Ulf Kristersson.

Durante el recuento, la diferencia entre ambos bloques llegó a ser de aproximadamente 20.000 votos, lo que convierte a estas elecciones en una de las más reñidas de los últimos años en Suecia. Sin embargo, aún se deben contabilizar los votos desde el exterior y las papeletas anticipadas que llegaron después de la jornada electoral, lo que podría alterar los resultados finales y la distribución de escaños.

Si se confirma la ventaja de Andersson, los socialdemócratas tendrán que negociar para formar un nuevo gobierno, dada la diversidad de sus potenciales aliados, especialmente entre el Partido de Izquierda y el Partido de Centro. Andersson ha dejado claro que no gobernará con los Demócratas de Suecia, mientras que Kristersson también enfrenta el reto de mantener la cohesión dentro del bloque de derecha.

De esta manera, Suecia se encuentra ante una victoria de la centroizquierda, aunque el voto exterior aún tiene la posibilidad de modificar el equilibrio político del país, dejando en incertidumbre la formación del nuevo gobierno.