Andrónico Rodríguez desafía a Evo Morales en medio de un llamado a la unidad de la izquierda
La tensión entre Andrónico Rodríguez y Evo Morales se intensifica, con acusaciones mutuas que apuntan a una lucha por el liderazgo dentro del movimiento popular. Mientras tanto, Eduardo Del Castillo aboga por la cohesión de la izquierda ante la crisis actual.
Por Verónica Limachi · 11 de septiembre de 2026
La disputa entre Andrónico Rodríguez y Evo Morales se ha vuelto más intensa tras las acusaciones del excandidato presidencial, quien criticó a Morales por utilizar "mentiras y persecución" para deslegitimar a nuevos liderazgos en la política boliviana. Rodríguez instó al exmandatario a presentar pruebas concretas o, de lo contrario, dirigirse a la justicia.
Morales insinuó que familiares de Rodríguez estarían involucrados en la minería ilegal del oro, una afirmación que el exsenador desmintió de forma contundente. Rodríguez se dirigió a su antiguo líder señalando: "Tus ‘informantes patriotas’ te mienten y siempre te mintieron. Por eso estás como estás, date cuenta, compañero Evo".
Además, Rodríguez acusó a Morales de intentar frenar el crecimiento de nuevas figuras dentro del movimiento popular. Calificó las acusaciones sin fundamento como una táctica de "guerra sucia" y describió el liderazgo de Morales como "agotado", sugiriendo que su temor a un liderazgo juvenil es evidente.
Por su parte, el exministro de Gobierno, Eduardo Del Castillo, ha tomado una postura diferente respecto a la situación de la izquierda. El 24 de agosto, Del Castillo instó a los miembros del bloque popular a priorizar la unidad en lugar de pelear por el liderazgo, en vista de las crisis económica, política y social que enfrenta el país.
Del Castillo sugirió varios puntos para este nuevo enfoque, tales como la creación de un pacto fiscal, la defensa de los logros del proceso de cambio, la corrección de errores, la preservación de la soberanía sobre los recursos naturales y la apertura a la inversión.
La confrontación entre Evo y Andrónico refleja aún más la división dentro del bloque popular, mientras que la izquierda parece tratar de dejar atrás sus diferencias internas y buscar nuevos liderazgos que puedan unir a sus bases.