La tasa de suicidios en Argentina alcanza cifras alarmantes
En 2025, Argentina reportó más de cinco mil suicidios, superando por primera vez las muertes por otras violencias, lo que refleja una crisis severa en el ámbito de la salud mental del país.
Por Verónica Limachi · 11 de septiembre de 2026
Según el Observatorio de Política Criminal y el Ministerio de Salud, la tasa de suicidios en Argentina se ha situado en 11,8 por cada 100.000 habitantes, una cifra que ha superado las muertes causadas por otros tipos de violencia. Esta cifra marca un punto crítico en la salud pública del país.
Con un alarmante total de 5.209 suicidios en 2025 y cerca de 22 tentativas diarias, la Asociación Argentina de Salud Mental ha calificado esta situación de crisis máxima que afecta a todo el territorio argentino. Este problema se ha agudizado en un contexto donde el gobierno de Javier Milei ha recortado fondos destinados a la salud, incluyendo la salud mental.
La disminución de recursos en el sistema sanitario ha llevado a que una de cada dos personas que siente la necesidad de recibir tratamiento no pueda acceder a atención psicológica o psiquiátrica. Esta situación se debe a la saturación del servicio público y las dificultades económicas que enfrentan los pacientes.
Aquellos que buscan ayuda reportan problemas constantes para conseguir turnos en los centros de atención estatal, lo que agrava aún más la crisis. Más de la mitad de los individuos que se encuentran en crisis identifican factores económicos como el desempleo, salarios insuficientes y deudas con prestamistas como las principales causas de su situación.
El Observatorio de Psicología Social Aplicada de la Universidad de Buenos Aires (UBA) ha indicado que el riesgo de suicidio es más elevado entre jóvenes de 18 a 29 años y en personas de menores recursos económicos, lo que refleja una preocupación urgente por la salud mental de estos grupos.
Desafíos en el acceso a la salud mental
El panorama actual en Argentina resalta la necesidad de abordar de manera urgente el acceso a servicios de salud mental, que se han visto severamente comprometidos por la falta de financiamiento y el deterioro de la infraestructura sanitaria.
Es esencial que se tomen medidas efectivas para mejorar el acceso a los tratamientos y garantizar que aquellos que los necesiten puedan recibir la atención adecuada, especialmente en un momento donde la crisis económica afecta dramáticamente a la población.