POLÍTICA

Desafíos económicos y políticos para el presidente Paz Pereira

El presidente Paz Pereira enfrenta dificultades económicas por el aumento del petróleo y tensiones políticas en su entorno, mientras se busca reactivar las refinerías del país.

Por Verónica Limachi · 10 de septiembre de 2026

El presidente Rodrigo Paz Pereira ha anunciado planes para reactivar las refinerías del país y sugirió que un reciente incidente en Viacha podría ser un atentado, una afirmación que fue desmentida por el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo. En medio de esta situación, la vicepresidencia también enfrenta cambios con Edmand Lara en rehabilitación.

El precio del barril de petróleo WTI, clave para América, ha vuelto a acercarse a los 100 dólares, cerrando en 96,6 dólares. Este aumento se ha notado desde hace varios meses, cuando en abril el precio alcanzó los 105 dólares. Las repercusiones en el mercado son palpables, especialmente con un dólar que actualmente supera los 12 bolivianos.

El ministro de Desarrollo Productivo, Óscar Mario Justiniano, había anunciado recientemente que se iniciaría el procesamiento de crudo en una planta privada. Por su parte, el presidente de YPFB, Sebastián Daroca, informó que se busca ampliar el procesamiento en las refinerías Gualberto Villarroel y Guillermo Elder Bell, que actualmente operan a medio gas, con una capacidad total de 63.700 barriles diarios.

Mientras tanto, el gobernador de Santa Cruz, Juan Pablo Velasco, enfrenta desafíos en su promesa de garantizar el combustible a precio internacional, lo que se ha complicado por el encarecimiento del dólar. Han establecido un ultimátum hasta el 10 de octubre para resolver la crisis del combustible, de lo contrario, tomarán medidas drásticas.

En el ámbito político, el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional avanza en la Asamblea Legislativa, donde ya circula un borrador que plantea la eliminación de la subvención para 2027 y un recorte del 9,5% del déficit. La situación económica del país presenta un nuevo desafío político para el presidente, especialmente a medida que se aproxima el fin del Estado de Excepción.

La soledad del presidente Paz se hace evidente, sobre todo tras sus declaraciones sobre el atentado en Viacha, en las que se siente traicionado por un asesor personal que enfrenta serias acusaciones. La falta de apoyo de su bancada, el Partido Demócrata Cristiano, agrega tensión a su administración, que ya de por sí atraviesa un periodo complicado.

Edmand Lara, el vicepresidente, ha estado distanciado del presidente desde antes de asumir el cargo, y aunque ha intentado reconectarse con el electorado popular, su reciente incidente ha puesto en duda su rehabilitación política. La situación actual refleja un clima de incertidumbre en la política boliviana.

Finalmente, el presidente también enfrenta cambios en su equipo de trabajo, con un nuevo jefe de gabinete, aunque algunos funcionarios negaron esta reestructuración. Mientras tanto, dos ministros se encuentran de viaje oficial en Estados Unidos, lo que podría afectar aún más la gestión del gobierno.