Paz advierte sobre posible desestabilización política en Bolivia
El presidente Rodrigo Paz alertó sobre el riesgo de un nuevo conflicto político y social en el país, instando a la defensa de la democracia. Su declaración surge en medio de nuevas movilizaciones contra las políticas económicas del Gobierno.
Por Marisol Callisaya · 4 de septiembre de 2026
Durante la inauguración de La Paz Expone 2026, el presidente Rodrigo Paz expresó su preocupación por la posibilidad de que Bolivia enfrente un nuevo periodo de conflictividad política. Aseguró que el país "no está lejos" de experimentar otro "sismo político estructural" que podría amenazar la democracia y la Constitución.
Paz hizo esta advertencia ante la creciente tensión en el país, donde diversos sectores están organizando movilizaciones en rechazo a medidas económicas del Gobierno, particularmente el Decreto Supremo 5676, que incrementó el precio del diésel para grandes consumidores. A pesar de que algunos bloqueos en Santa Cruz se levantaron tras negociaciones, la tensión sigue y se proyectan nuevas acciones de presión.
El mandatario relacionó las amenazas de movilización con grupos que, a su juicio, intentan obstaculizar el proceso de transformación que su Gobierno está llevando adelante. En este sentido, defendió su propuesta de reforma constitucional y la profundización de las autonomías, indicando que una nueva visión federal podría atraer más inversiones y mejorar los ingresos del país si se logran ordenar las instituciones y aprobar leyes fundamentales.
La declaración de Paz también se produce tras la publicación del informe de la OEA, que evalúa los 53 días de bloqueos que afectaron a Bolivia entre mayo y junio. Este organismo apoyó el mandato constitucional del Gobierno, aunque recomendó fortalecer el diálogo con los sectores políticos y sociales para prevenir el escalamiento de la conflictividad.
"Este año han intentado darle un golpe a Bolivia y no estamos lejos de que quieran generar otro sismo político estructural".
A medida que las calles de Bolivia vuelven a estar tensas, el desafío para el presidente Paz será manejar la conflictividad sin que sus advertencias sobre un nuevo "sismo político" se transformen en otra crisis a nivel nacional.