Detención de Cerimedo revela red financiera internacional
La captura de Fernando Cerimedo pone al descubierto una compleja estructura que vincula el narcotráfico con el uso de criptomonedas y casas de cambio informales, similar al escándalo Irán-Contra de los años 80.
Por Marisol Callisaya · 29 de agosto de 2026
La reciente detención de Fernando Cerimedo en Bolivia ha transformado una investigación sobre el lavado de dinero y el encubrimiento del narcotráfico en la puerta de entrada a una vasta red financiera internacional. La operación comenzó con un operativo en una casa de cambios clandestina en la Zona Sur de La Paz, donde se descubrieron millones de dólares en efectivo, lo que permitió rastrear un mecanismo que convierte dinero de actividades ilícitas en activos financieros difíciles de seguir.
Este circuito financiero se inicia con el narcotráfico en Bolivia, continúa con el envío de cargamentos al Cono Sur, incluye casas de cambio no oficiales, y culmina en la conversión de los fondos en criptomonedas almacenadas en billeteras frías. Además, una parte del efectivo se utiliza en los mercados informales de la región para aumentar la oferta de dólares y estabilizar las monedas locales.
Paralelismos históricos con Irán-Contra
El funcionamiento de esta red guarda similitudes con el escándalo Irán-Contra, aunque adaptado a las tecnologías actuales. En los años 80, el Gobierno de Estados Unidos eludió restricciones mediante operaciones clandestinas de venta de armas y financiamiento militar. Hoy, esas actividades se llevan a cabo a través de casas de cambio informales y criptomonedas, donde el narcotráfico genera el capital y las estructuras financieras informales lo transforman.
Fernando Cerimedo tiene vínculos con Brad Parscale, un conocido consultor digital involucrado en las campañas de Donald Trump. Esta conexión forma parte de una red internacional que combina estrategias digitales y financiamiento político, con la participación de figuras estadounidenses como Marco Rubio, Secretario de Estado actual.
La cadena comienza en Beni y el norte amazónico de Bolivia, donde se produce cocaína que es enviada por aire utilizando pistas clandestinas. Posteriormente, el narcótico es llevado a Chile, donde se mezcla con actividades comerciales legales, especialmente en la industria de la madera, para ocultar su verdadero origen.
Una vez que se genera el capital, se introduce en el sistema financiero informal a través de casas de cambio en La Paz y Buenos Aires, donde se convierte en activos digitales, principalmente stablecoins como USDT, y se almacenan en dispositivos desconectados de internet. Esto permite mover grandes sumas sin pasar por sistemas bancarios tradicionales, facilitando así el financiamiento de conflictos internacionales.
Finalmente, parte de los dólares generados se queda en la región, ayudando a estabilizar el tipo de cambio al aumentar artificialmente la oferta de dólares en mercados informales. Así, los gobiernos de la derecha aliada a Estados Unidos obtienen un respiro económico mientras la red continúa operando y generando recursos para sus propios intereses externos.