La conmovedora historia de doña Inés y su anhelo por una cama digna
A sus 85 años, doña Inés Gloria Mamani vive en condiciones precarias y sueña con mejorar su calidad de vida. Su deseo principal es contar con una cama cómoda y utensilios de cocina que le permitan vivir con dignidad.
Por Dayana Poma · 25 de agosto de 2026
Doña Inés Gloria Mamani, de 85 años, habita sola en un pequeño cuarto de calamina, enfrentando el ocaso de su vida con serias dificultades económicas y de salud. Su sueño más anhelado es simple: una cama confortable, un colchón, frazadas y algunos utensilios para cocinar.
Desde pequeña, doña Inés ha vivido en la carencia, nunca conoció a su padre y creció en un entorno de escasez. A lo largo de su vida, tuvo dos hijos y sufrió por el comportamiento de una pareja con problemas de alcoholismo. Con el tiempo, su salud también ha comenzado a decaer.
Actualmente, enfrenta problemas de vesícula y presión alta. Aunque sus hijos intentan ayudarla en lo que pueden, sus necesidades son amplias. Uno de los mayores inconvenientes es que se ve obligada a dormir en un sofá, lo que le genera molestias y le impide descansar bien.
"Necesito un colchón"
Además, doña Inés sueña con contar con una cocina pequeña y los utensilios necesarios para preparar su comida. Durante su vida laboral como cocinera, recuerda con cariño algunos platillos que solía hacer, como el chicharrón de pollo y diversas recetas con fideos.
Ahora, doña Inés forma parte de Casa Amandita, un lugar donde recibe alimentación, actividades recreativas, atención médica y, sobre todo, compañía. Los voluntarios de este centro se esfuerzan en ofrecer un espacio donde los adultos mayores puedan charlar, bailar y sentirse acompañados, cuidando así su bienestar físico y emocional.
La labor de los voluntarios y el llamado a la solidaridad
Claudia Rueda, una de las voluntarias de Casa Amandita, comentó que una de sus principales misiones es devolver la alegría a los adultos mayores que llegan cargados de historias de soledad y dificultades. "Nosotros siempre les decimos: nosotros somos sus nietos", añadió la voluntaria.
La campaña busca movilizar la solidaridad de la comunidad para conseguir los artículos que doña Inés necesita, incluyendo una cama, colchón, ollas, frazadas, una cocina y medicamentos. A pesar de sus adversidades, doña Inés mantiene una actitud positiva y sigue preocupándose por sus hijos.
La recolección de apoyos para mejorar la vida de doña Inés y de otros adultos mayores en Casa Amandita se extenderá hasta el miércoles 26 de agosto. Esta iniciativa es un recordatorio de que, incluso a los 85 años, las personas pueden necesitar lo más básico para vivir dignamente.