ECONOMÍA

Economista prevé un empeoramiento de la crisis y sugiere considerar la dolarización

Mauricio Ríos García expone que la situación económica de Bolivia se complicará, lo que podría llevar a la población a discutir alternativas como la dolarización, sin buscar eliminar el boliviano.

Por Rodrigo Aruquipa · 24 de agosto de 2026

El economista Mauricio Ríos García advirtió que la crisis económica y política en Bolivia se agravará en el corto plazo, lo que podría abrir la puerta a que la ciudadanía se sienta más dispuesta a abordar la cuestión de la dolarización.

Ríos, en una entrevista con Correo Play, señaló que los niveles de riesgo en el país se mantienen en niveles críticos debido a la falta de un plan económico claro, la escasez persistente de combustibles, especialmente el diésel en el oriente, y la incertidumbre en torno al gobierno de Rodrigo Paz.

Según el analista, la falta de voluntad del Estado para llevar a cabo reformas está deteriorando rápidamente la confianza de la ciudadanía y sus expectativas sobre el futuro económico del país.

Ríos también destacó que Bolivia está enviando señales preocupantes a organismos internacionales justo cuando se está negociando un crédito con el Fondo Monetario Internacional (FMI). La reciente censura del exministro de Economía, José Gabriel Espinosa, ha minado aún más la credibilidad del manejo económico del país.

El economista afirmó que el gobierno ha optado por "huir hacia adelante" en lugar de implementar cambios estructurales, lo que está generando desilusión en la población. En este contexto, la dolarización se perfila como una opción viable y cada vez más aceptada entre los ciudadanos.

Ríos comparó la situación de Bolivia con la de Argentina, donde la elección de Javier Milei, impulsada por un descontento social, indica que en momentos de crisis profunda la ciudadanía exige considerar nuevas alternativas sin importar su origen político.

La propuesta de Ríos no busca eliminar el boliviano ni cerrar el Banco Central, sino limitar las herramientas que han devaluado la moneda nacional. Plantea una dolarización paralela, donde el boliviano y el dólar coexistirían, permitiendo pagos de impuestos en ambas monedas, siempre que el Banco Central no emita más dinero.

Este plan incluye tres medidas clave: eliminar el encaje legal para que los depósitos en dólares no sean utilizados para financiar el gasto público, congelar la base monetaria actual y prohibir cualquier intervención en las tasas de interés de créditos en bolivianos por parte del Banco Central o Impuestos.

Con estas medidas, Ríos sostiene que se podría restaurar la certidumbre y la estabilidad económica en Bolivia, neutralizando la capacidad del Estado de financiarse mediante la emisión descontrolada de billetes.