Cisterneros inician paro nacional por pagos pendientes de YPFB
El sector del transporte de carburantes anuncia un paro que comenzará el lunes 24 de agosto, exigiendo el cumplimiento de compromisos económicos por parte de YPFB y ajustes en las tarifas de transporte.
Por Verónica Limachi · 22 de agosto de 2026
El conflicto por el abastecimiento de combustibles en Bolivia se intensifica con la decisión del transporte de cisternas de iniciar un paro nacional a partir del lunes 24 de agosto. Esta medida se toma en respuesta a los pagos pendientes que Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) tiene con el sector, además de la demanda por una actualización en las tarifas de flete debido al aumento en sus costos operativos.
Sergio Kosky, líder de los cisterneros, expresó su descontento por el incumplimiento de los acuerdos alcanzados con la empresa estatal, los cuales fueron pactados en julio. Esta situación es crítica dado que los camiones cisterna son fundamentales para la distribución de gasolina y diésel en el país, y su cese de operaciones podría provocar un desabastecimiento aún más agudo.
El conflicto tiene su origen en un acuerdo firmado el 9 de julio, donde se estableció que YPFB debía saldar las deudas correspondientes a los meses de marzo y abril antes de finales de julio. Además, se acordó la creación de mesas de trabajo para evaluar el incremento de las tarifas de transporte y otros temas relacionados con la seguridad y facturación en el sector.
A pesar de las esperanzas puestas en este acuerdo, el incumplimiento de los pagos ha llevado a los cisterneros a retomar sus demandas. Los aumentos en los costos de operación, sumados a un reciente incremento en el precio del diésel para consumidores altos, han complicado aún más la situación del sector.
El paro se suma a una serie de problemas que han afectado la normalidad del mercado de combustibles en Bolivia, donde las filas para abastecerse de carburantes se han vuelto habituales en las últimas semanas. La falta de claridad en la distribución y el desabastecimiento han llevado a sectores productivos a exigir información sobre los volúmenes de combustible disponibles y despachados.
Si el paro se lleva a cabo, las repercusiones podrían ser significativas, afectando no solo la disponibilidad de combustibles en las estaciones de servicio, sino también la logística necesaria para trasladarlos. La situación es delicada y depende de la capacidad de YPFB para gestionar alternativas que mitiguen el impacto de esta medida de presión.
En este contexto, el conflicto con los cisterneros pone en evidencia la fragilidad del sistema de abastecimiento de carburantes en Bolivia y la urgencia de encontrar soluciones efectivas que garanticen tanto el cumplimiento de los compromisos económicos como la estabilidad en el transporte de combustibles en todo el país.